“the greatest films of all time” | daniel krauze

•August 10, 2012 • 5 Comments

mi vida como perro (suecia, 1985; lasse hällstrom): no hay una sola cinta sobre la infancia que se le compare. ni el espíritu de la colmena, ni los 400 golpes. así de buena es la ópera prima de lasse hällstrom.

un profeta (francia, 2009; jacques audiard): la obra maestra en lo que va de la carrera de jaques audiard (también director de la magnífica el latido de mi corazón): un drama gangsteril de primerísimo nivel.

fish tank (reino unido, 2009; andrea arnold): lo que mi vida como perro es a la infancia, esta –la ópera prima de andrea arnold– es a la adolescencia. no le sobra ni un cuadro. y la segunda mitad de la cinta esconde una de las secuencias más conmovedoras y enigmáticas en la historia del cine reciente.

network (estados unidos, 1976; sidney lumet): paddy chayefsky probablemente tenía una bola de cristal para ver el futuro. no hay otra manera de explicar cómo le hizo para que esta cinta, escrita por él y dirigida por el gran sidney lumet, siga siendo relevante a más de treinta años de su estreno. y tiene esta escena entre william holden y faye dunaway:

ed wood (estados unidos, 1994; tim burton): decir que es la mejor película de tim burton no es decir mucho (¿cuántas grandes cintas ha dirigido?). pero ed wood es más que eso: un híbrido admirable de comedia y drama, y una historia particularmente sui géneris sobre la naturaleza del éxito y la realización personal. con martin landau, inolvidable como bela lugosi.

the ice storm (estados unidos, 1997; ang lee): la mejor película de la década de los noventa, sin importar la nacionalidad. un drama suburbano absolutamente perfecto.

the last picture show (estados unidos, 1971; peter bogdanovich): la mejor película de la década de los setenta, sin importar la nacionalidad. un drama suburbano absolutamente perfecto.

my architect (estados unidos, 2003; nathaniel khan): conmovedor documental sobre la vida de louis khan, dirigido y narrado por su hijo bastardo, nathaniel khan. no se ha hecho una mejor película sobre un genio.

ladrones de bicicletas (italia, 1948; vittorio de sica): ninguna película ha tenido un conflicto más potente detonado por algo tan aparentemente nimio. y ninguna película es más desgarradora que esta joya del neorrealismo italiano (aunque las noches de cabiria se le acerca).

the last farm (islandia, 2004; runar runarsson): el mejor cortometraje que he visto. punto:

close but no cigar: aguirre: la ira de dios (el mejor herzog); the sweet hereafter (ver este monólogo de ian holm); the karate kid (la película favorita de mi infancia); el camino a casa (zhang yimou dirige la mejor historia de amor, sin un solo beso de por medio); ran (la épica de épicas); la trilogía de the lord of the rings (para satisfacer al geek que llevo dentro).

“the greatest films of all time” | luis reséndiz

•August 9, 2012 • Leave a Comment

escoger un top10 podría verse incluso como un acto de mal gusto: está implícita en él la descortesía de no requerir a un montón de gente que quizá debieron ser invitados de honor. se encuentra también la angustia del coleccionista de no repetir piezas –vicio imposible de evadir en algunos casos– y de no dejar fuera a otras. por supuesto, no es factible cumplir ni todos los caprichos ni todas las convenciones, así que librándome de convencionalismos y ataduras, diez películas que se acercan peligrosamente a mi infancia, adolescencia o temprana adultez, muchas veces en formas misteriosas. –LR

1. tiempos modernos (‘modern times’, 1936) de charles chaplin.
2. ciudadano kane (‘citizen kane’, 1940) de orson welles.
3. sunset blvd (1950) de billy wilder.
4. psicosis (‘psycho’, 1960) de alfred hitchcock.
5. manhattan (1979) de woody allen.
6. volver al futuro ii (‘back to the future ii’, 1989) de robert zemeckis.
7. de paseo a la muerte (‘miller’s crossing’, 1990) de ethan & joel coen.
8. casino (1995) de martin scorsese.
9. fuego contra fuego (‘heat’, 1995) de michael mann.
10. the sopranos (1999-2007) de david chase.

“the greatest films of all time” | gabriel

•August 8, 2012 • 5 Comments

sacar un top 10 es más difícil y vergonzoso que hablar en público: se trata del máximo acto de curaduría y ese acto dejará de estar vigente mañana en la mañana, cuando despertemos y recordemos aquella otra película. quizá por eso mismo hay que restarle solemnidad al asunto. van, pues, diez películas que considero se autoimpusieron un alto nivel de exigencia técnica en todos los sentidos, la ejecutaron con pocos o nulos errores y, encima, lograron desenredar aunque sea un pedacito de estambre de la enorme madeja humana. son, me gusta usar este adjetivo sin temor, películas perfectas.

1. la muerte en un beso (in a lonely place, 1950) de nicholas ray
2. jules et jim (1963) de françois truffaut
3. los malditos (la caduta degli dei, 1969) de luchino visconti
4. aguirre: la ira de dios (aguirre, der zorn gottes, 1972) de werner herzog
5. solaris (1972) de andrei tarkovski
6. malas tierras (badlands, 1973) de terrence malick
7. encuentros cercanos del tercer tipo (close encounters of the third kind, 1977) de steven spielberg
8. el intermediario del diablo (the changeling, 1980) de peter medak
9. fuego contra fuego (heat, 1995) de michael mann
10. the wire (2002-08) de david simon

“the greatest films of all time” | alonso

•August 7, 2012 • 1 Comment


hace poco, preparándose para la aparición de las “10 más grandes películas de la historia”, esa lista tallada en la piedra de una década por las revista sight & sound, apareció en el blog de ernesto diezmartínez una serie de top10 de críticos, cinéfilos y escritores mexicanos (y un dominicano). el mío fue éste. pero, obvio, el mundo ya giró. y muchas cosas han sucedido en estas tres semanas –entre otras, la aparición de la serie de top10 en el blog de diezmartínez, que me recordó al menos tres películas que debían estar. así que ai va una lista paralela y, con suerte, complementaria:

1. el tercer hombre (the third man, 1949) de carol reed
2. sunset blv (1950) de billy wilder
3. what’s opera, doc? (1957) de chuck jones
4. la gran comilona (la grande abbuffata, 1973) de marco ferreri
5. el espíritu de la colmena (1973) de víctor erice
6. stalker (1979) de andrei tarkovski
7. toro salvaje (1980) de martin scorsese
8. monsieur hire (1989) de patrice leconte
9. léolo (1992) de jean-claude lauzon
10. the clock (2010) de christian marclay

i’ve known you my whole fucking life: gloria trillo & tony soprano

•January 11, 2012 • 1 Comment

alguien de gran corazón subió el año pasado los clips donde interviene gloria trillo (annabella sciorra) en los soprano. la novela dentro de la novela es uno de los hallazgos máximos de la serie: va del coqueteo dulcísimo (favor de notar la gran actuación de gandolfini cuando llega a la sala de espera: todos los músculos de su cara están dedicados a la conquista, pero también a la emoción) a la erección (esa cogida en el herpetario merecía más minutos, carajo), a la paulatina destrucción del amor (video no. 2: min. 2.40: “merry christmas”), al ansia del amor (la llamada por teléfono del video no. 3, min. 4) y, finalmente, a la pequeña epifanía destructiva de tony: gloria es uno de los rostros de su omnipresente, chantajista, invasiva e incapaz de ser feliz madre. y entonces el oso estalla.

actualización:

la historia de gloria tiene un doble final. el segundo de ellos llega reportado (¡por carmela!): gloria se ha suicidado. ironía o eco o simple coincidencia, gloria anuncia, en el truene final, que nadie la extrañará cuando muera. cierto, pero la excepción es tony, quien probablemente recuerda el primer final de la historia: patsy parisi asiste a la agencia donde ella trabaja y pide una prueba de manejo. entonces patsy toma su arma y le dice adiós de parte de tony: “no te metas con él ni con su familia: they’ll be scraping your nipples off these fine leather seats“.

goodfellas, joker

•January 5, 2012 • Leave a Comment

1. la primera mitad de esta secuencia de goodfellas, martin scorsese, 1991:

2. esta secuencia de joker, brian azzarello y lee bermejo, 2008:

(un día deberíamos elaborar sobre la influencia de scorsese en los cómics, su medio hermano.)

2011, me saludas a nuncavuelvas

•December 13, 2011 • 5 Comments

no es necesario decirles a ustedes que 2011 fue un año espantoso. japón, el desalojo de zuccotti park, la cancelación de community; las ladies de polanco, los proles, el pinche susto del temblor. todo apunta a que el 2012 sí se va a acabar el mundo. (si 2012 no es 1968 y de veras todos nos salimos a ocupar calles y llenarlas de mentadas de madre, yo voto por que sí se acabe.) pero, por otro lado, fue posible ver algunas películas (y series) verdaderamente excelentes cuyo “estreno en méxico”, bendita sea cuevana, ya no es necesario esperar. el link es sagrado, culéis.

primero que nada: la cuarta temporada de breaking bad (creador: vince gilligan), que puso a sus protagonistas –el profesor walter white, ya completamente enloquecido de poder y egomanía, y su ex alumno jesse pinkman (el extraordinario aaron paul)– contra uno de los grandes criminales de la historia de la tv: gus fring (giancarlo esposito). los últimos episodios de la temporada contuvieron dos momentos espectaculares: la muerte de gus, que seguía caminando a pesar de sólo tener la mitad del cuerpo (cap. 13, “face off”), y la golpiza de walt y jesse, una olla exprés que vemos hincharse e hincharse e hincharse hasta que explota y con ella revienta la televisión (cap. 9, “bugs”).

segundo: homeland. su episodio final, exhibido el domingo 18 de diciembre, llevó a sus protagonistas, la agente de la cia carrie mathison (claire danes) y el sargento nicholas brody (el actor inglés damian lewis) que puede o no ser un terrorista, a sus consecuencias lógicas, inevitables. se trata de personajes tan fuertes que, al parecer, no había modo de traicionarlos. más: los actores han podido intensificar la tensión hasta grados de veras insoportables. (las dos secuencias del capítulo final que implican al sargento brody y un chaleco bomba casi no pueden verse de un jalón.)

la temporada completa, trece episodios, es una de las obras maestras innegables de los últimos años: políticamente y dramáticamente. acaba de anunciarse que habrá una segunda temporada: no sólo está muy difícil superar la primera, también, por la lógica de los secretos revelados y las circunstancias en que quedaron sus protagonistas, tiene que ser radicalmente distinta. la serie lo merece.

más tele: community tuvo al menos tres episodios que deberían pertenecer a cualquier antología anual de imágenes en movimiento. “advanced dungeons and dragons” (febrero 2), “critical film studies” (marzo 24) y “regional holiday music” (diciembre 8) llevaron las bien conocidas capacidades de metanarración de dan harmon y sus escritores a niveles inauditos, y el tempo de su comedia a una precisión científica acaso no vista desde la temporada 3 de los simpson (1991-1992).

hablando de comedias precisas: tabloid de errol morris, que cuenta un delirante episodio en la vida de la todavía más delirante joyce mckinney, que fue acusada de raptar y violar (durante un par de días) al pendejo de su novio, kirk anderson, para desprogramarlo del lavado de cerebro que le habían acomodado sus parientes mormones. tal cual. (cuenta el episodio y también, claro, la reacción de la prensa amarilla inglesa, que como todos los que hemos visto notting hill sabemos, es puro salvajismo.) el humor, logrado muchas veces a base de yuxtaposiciones en un inteligentísimo montaje, raspa por todos lados.

el humor también es parte clave de beginners de mike mills y de attack the block de joe cornish, aunque las claves de ese humor son muy distintas. en beginners, que tiene uno de los grandes de veras grandes ligues de la historia, el humor es agridulce: sabe a muerte, renacimiento y amor. en attack the block, sobre el sitio de unos aliens hijos de la chingada a un multifamiliar jodido en londres, el humor es adolescente, respondón, pacheco, cinéfilo y también político.

en otros asuntos agridulces: another year de mike leigh tiene dos inclinaciones. la primera es transmitir la capacidad amorosa e indulgente de la pareja protagonista, tom y gerry, hacia sus amigos y su familia. en verdad uno quiere pertenecer a ese grupo cariñosísimo aunque infeliz. (pero todos somos infelices.) la segunda es transmitir el hundimiento de mary (la sobrenatural actriz lesley manville) en un hoyo hecho de alcohol y soledad y lástima. duele ver eso –duele tanto que dan ganas de salirse del cine o de cerrar la computadora o de mandar todo a la mierda o de beberse una botella de whisky de hidalgo y completita.

y bueno, más arriba de todas ellas, al menos en ambición, están el árbol de la vida de terrence malick y the clock de christian marclay. (resumo en ambos casos de los textos que hice para letras libres.) el árbol es una de las obras más bellas, más intensas, más ambiciosas que han salido de hollywood –una de las más irritantes y más literales también. está completamente libre de sentido del humor. todos sus asuntos son descomunales: la historia del universo; la reconciliación del bien y del mal; las razones cósmicas del nacimiento, la muerte, la tragedia; la presencia de dios y de su piedad en las plantas y los animales de la tierra; la continuación del alma. es prima hermana del libro de job, de el espejo de tarkovski y de la modesta –en comparación, pues– 2001: odisea del espacio.

the clock, película y reloj de pared, procede como un centón, aquellos extraños poemas hechos de versos de otros poemas, o como el endtroducing de dj shadow, el primer disco hecho completamente de pedacitos de otros discos. la virtud de the clock no es entonces su procedimiento sino su alucinante, su descabellada ejecución y su paciencia. durante 24 horas, que es la duración de la película, vemos miles, miles de recortes de películas de todos los tiempos y todas las procedencias; cada uno de esos recortes se refiere a un minuto del día o, de alguna forma, al paso del tiempo (por ejemplo: a las 13 horas con 14 minutos y medio de película, orson welles habla de los suizos y su invención: el cucú); a cada uno de los minutos del día corresponde, cuando menos, un recorte; y el paso del tiempo equivale exactamente al momento del día en que uno ve the clock. esto es una película pero también, ya lo dije, un reloj de pared. como tal, es el ejercicio de una mente prodigiosa pero inútil, disparatada y tal vez incapaz de pensar –es decir: de abstraerse. es el proyecto extraordinario e insensato de un funes el memorioso de la vida real. es un espejo roto donde este roto mundo se mira más roto todavía.

aparecido originalmente en vértigo.

las 10 mejores escenas de la tv

•October 24, 2011 • 4 Comments


hace unos días apareció en letras libres una lista de “las 20 mejores escenas de la historia de la televisión”. francamente, nos pareció anticlimática. nos dijimos: “¡imposible!”, y nos propusimos hacer otra: climática e intachable. obviamente, una vez establecida, comprendimos que es tan rara, idiosincrática, arbitraria, como la lista que la originó. ni modo. léase como una respuesta airada, pero también como un acompañamiento. como un teleguía, si se quiere. –Luis Reséndiz, Alonso Ruvalcaba.

us air force (the twilight zone, 1961)
no sé si éste sea el mejor episodio de the twilight zone, pero creo que sí. porque aquí está todo: el misterio de la nave, la mujer anciana, un capítulo completo de la serie sin un solo diálogo (porque toda la información se da, toda está allí, no hay necesidad de explicarla, todo se guarda al final, a esa única línea que devela el misterio). todo el episodio ha construido la duda, sembrado la incertidumbre, y cuando, estás finalmente aliviado de que todo haya terminado: un último paneo de la cámara hacia la nave, la pieza restante que completa el puzzle pero que destruye todo en lo que habías creído.
(me fue imposible hallar el episodio. si alguien lo encuentra, que lo role para que se pueda incluir en la entrada.) –LR.

mr bookman interroga a jerry seinfeld (the library, 1991)
tal vez el mejor humor de seinfeld  fue el humor de transposición. la escena del escupitajo mágico vs la bala mágica como una transposición de un juicio al depa de jerry; la transposición de la prosa marinera a la narración del rescate ballenero en “the sea was angry that day, my friends”. en esta escena, la transposición es de la televisión (y el cine) hard-boiled al ridículo escenario del robo de un libro en 1971. el detective, apropiadamente llamado mr bookman, está interpretado por philip baker hall –¿o es robert mitchum?– con perfección científica. –AR.

batman ríe al último (the animated series: the last laugh, 1992)
unos pases entre batman y joker. “justice will deserve. clean up your act, joker”, dice batman, y esto le suena a broma maravillosa al bufón. el príncipe payaso cae accidentalmente hacia un contenedor en llamas. aquí está el jugo de la escena: suplicante, le grita al hombre murciélago: “batman! you wouldn’t let me fry, would you?”. batman sonríe –nunca, ni antes ni después, ha sonreído así, divertido ante la posibilidad de dejar morir a su enemigo. (claro: el joker es salvado.) –LR.

christopher walken entrevista a un centauro (snl, 2001)
en series de tv hay de dos: una escena es puro subtexto o una escena existe sin su pasado. la escena de la pelea fingida de silvio y tony soprano con la cavalleria rusticana de fondo es puro subtexto, pura historia del cine italoamericano, del box, de martin scorsese, de los soprano y la relación de silvio y tony y de ellos con el cine, etcétera. esta entrevista, en cambio, no requiere de nada más que de la existencia de christopher walken y los centauros, y un humor helado. las preguntas de walken son desquiciadas y la resolución del centauro, inamovible. –AR.

ejemplo:

Boss: The rest of the interview will be Centaur questions. Do you have sex with horses, or with human women?
Centaur: Uh… neither. I’m really only attracted to other Centaurs.
Boss: Okay. What if were a horse with a mask of a woman on it?
Centaur: No. I mean, would you have sex with a monkey if it had a mask on?
Boss: This interview is not about me. What if you saw a horse, but it was standing so that its head was in a barn, or something. Would you, maybe, be attracted to that horse’s rear end?

el video se puede ver, aquí.

carmela le revela a tony su amor secreto (the sopranos, 2002)
hay duelos de actuación y duelos de pinche actuación. este es, fuera de toda duda, uno de los momentos mejor actuados de la historia de la televisión. james gandolfini es una explosión de ira, de odio, de machismo, de idiotez insoportable. es un machete, un bat. edie falco es lo contrario: es la implosión de resentimiento, de tristeza, de amor perdido. es la herida, la vagina, el dolor. hasta que los papeles se invierten. ver, para lo primero, la mirada de carm en el segundo 18 de este clip; para lo segundo, el lento acercamiento a tony que comienza en el minuto 1’11”. eso sí: approach with caution: el corazón es un instrumento insustituible, y aquí corre el grave riesgo de romperse. –AR.

stringer bell y avon, sobre los viejos tiempos (the wire, 2004)
¿cuál fue, dirían ustedes, la gran virtud de the wire? yo creo esto: fue su gravedad léxica, su capacidad sorprendente de imitar los dialectos que a sus autores se les antojaran. la textura de lo que dicen los personajes los hace personas personas, no personas personae. no importa si comprendemos lo que se dice, sabemos que lo que se dice es clave. (david simon repitió el logro, para bien, en la primera temporada de treme; para “mal”, en generation kill, donde el dialecto es tan arduo que sólo un militar puede sentirse cómodo en él.) la escena de la azotea es, creo, una prueba de esto. stringer bell y avon, compañeros, saben que baltimore “es demasiado pequeña para los dos”. ambos deben morir. (ninguno sabe que su destino está sellado; los dos, obviamente, lo intuyen.) la noche anterior a su asesinato, toman el último par de copas. a sus pies baltimore se extiende como una alfombra de luces, como una casa. lo que oímos puede o no tener un claro sentido para nosotros; sabemos sin embargo que estas palabras están más allá del tiempo y de la muerte. –AR.

dority vs the captain (deadwood, 2006)
claro que una gran escena necesita existir también por sí misma: ser subtexto, contexto y texto. véase la madriza de dority contra el capitán en deadwood. nos sirve saber que son los dos hombres fuertes de los hombres fuertes de deadwood, al swearengen y george hearst; nos sirve saber que nada los ha detenido en su pasado y que hoy nada va a detenerlos sino la muerte; que la batalla que se lucha aquí es la de las fuerzas del dinero y la política; que es una lucha metafórica: los estados unidos contra la tierra sin ley. pero la batalla existe en sí misma, es potente como una patada en los wevos, como una coz de cinco minutos de duración. nunca se había visto una madriza tan salvaje, tan certera, en la tv. y nunca se ha vuelto a ver. –AR.

la mierda de patrick (dead set, 2008)
patrick es el increíblemente antipático productor del big brother británico que se ve atacado por la epidemia zombi. es elúltimoepisodiodelaserie y patrick ha hecho de todo: insultar y vejar a quien se le ponga enfrente, cagar en un bote de basura, comportarse como un cerdo –ser un cerdo, básicamente. el momento le ha llegado a todos los que aún están en la casa de big brother, incluyendo patrick. una horda de zombis lo alcanza inevitablemente y comienza a destrozarlo para beneplácito de todos aquellos que lo odiamos por ser un idiota (y que somos prácticamente la totalidad de quienes vemos la serie). el momento es sublime por sí mismo, con los zombis destrozándolo ferozmente, pero también porque es una reescrituradeestemomentoclásico. patrick, al final, se redime un poco, con la mejor muerte de la serie, mientras le grita a los no muertos que le devoran: “i’ve got fucking bowels full of shit – eat it!” –LR.


peekaboo (breaking bad, 2009)
jesse ha visto cómo muere un hombre con el cráneo aplastado por un cajero automático. como siempre, ha sido walter white quien lo ha colocado en una posición comprometedora, en un hogar de una pareja junkie con hijo pequeñísimo y tiernísimo que conmueve a jesse desde el primer momento. después de ver cómo el padre del pequeño muere y su madre se encuentra inconsciente en el sofá, completamente drogada, jesse pinkman sujeta al bebé y lo saca de la casa con los ojos cerrados –jugando, precisamente, peekaboo– para dejarlo fuera de ese casa maldita, sucia, cobijado con una frazada. “you have a good rest of your life, kid”, añade pinkman mientras sale de allí, en shock, con las sirenas de los servicios de emergencia sonando a la distancia. fade to black. –LR.

nathan se resigna a blur (misfits, 2009)
nathan sí tiene un poder, independientemente de ser un cretino. después de ese gran discurso en la azotea (“if you could see yourselves… we had it all. we have fucked up bigger and better than any generation that came before us. we were so beautiful… we’re screw-ups. i plan on staying a screw-up until my late twenties, or maybe even my early thirties. and i will shag my own mum before i let her…. or anyone else take that away from me!”), nathan cae y muere. o eso parece. la escena final es ésta: nathan despierta en su ataúd, varios metros bajo tierra, descubriendo al mismo tiempo dos cosas: su poder –la inmortalidad– y que lo han enterrado vivo. otro berrinche memorable –“you buried me alive, you dicks!”– y nathan hace, finalmente, lo que cualquier post adolescente resignado de nuestros tiempos haría: enciende su ipod para escuchar ‘to the end’, de blur. –LR.

brian azzarello : the bad night

•August 29, 2011 • 6 Comments

como un apéndice para el post las 10 historias de batman que ya deberías conocer, recién aparecido en índice, aquí está the bad night de brian azzarello. su asunto va intuyéndose pausadamente, casi temerosamente. sólo en las últimas viñetas comprendemos el alcance de esta “mala noche”, sin la cual, para desgracia del niño bruce wayne y ventura nuestra, la existencia de batman sería imposible .

[clic en las imágenes para agrandarlas]








borges y el final sorpresa

•August 24, 2011 • 3 Comments

tendemos a pensar que el final sorpresa es una cuestión cinematográfica y de literatura narrativa. novelas policiacas, películas de horror. psicosis, el sexto sentido, los otros, la aldea son films que se reescriben en los últimos minutos (o segundos) y revelan otra película escondida dentro. los niños que ven fantasmas en realidad son los fantasmas, el psiquiatra es también un fantasma: la revelación de último minuto fuerza a repensar todo lo visto hasta el momento. a borges le encantaba ese artificio. en las ruinas circulares un hombre se propone soñar a otro e implantarlo en este mundo. avanza en su obra, casi ha creado un hombre cuando lo atrapa un incendio y ese incendio no lo quema. estas son las últimas líneas del cuento:

Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo.

el soñador era, a su vez, soñado y si volvemos a leer las primeras líneas se recargan de sentido:

Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado…

en la lotería en babilonia comprendemos en las últimas frases que la lotería es imaginaria, que “babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares”. en examen de la obra de herbert quain nos enteramos de que en la novela detectivesca the god of the labyrinth de ese autor (ficticio):

Hay un indescifrable asesinato en las páginas iniciales, una lenta discusión en las intermedias, una solución en las últimas. Ya aclarado el enigma, hay un párrafo largo y retrospectivo que contiene esta frase: Todos creyeron que el encuentro de los dos jugadores de ajedrez había sido casual. Esa frase deja entender que la solución es errónea. El lector, inquieto, revisa los capítulos pertinentes y descubre otra solución, que es la verdadera. El lector de ese libro singular es más perspicaz que el detective.

(a propósito, ese asunto está anticipado en un texto que borges publicó en el hogar y que aparece en textos cautivos.) mucho más extraño y casi decididamente inexplorado es el final sorpresa en la poesía de borges. conozco un ejemplo que perfectamente podría embonar en una película de m. night shyamalan. se trata de tamerlán (1336-1405), que está en el oro de los tigres y comienza así:

Mi reino es de este mundo: Carceleros
Y cárceles y espadas ejecutan
La orden que no repito. Mi palabra
Más ínfima es de hierro. Hasta el secreto
Corazón de las gentes que no oyeron
Nunca mi nombre en su confín lejano
Es un instrumento dócil a mi arbitrio.
Yo, que fui un rabadán de la llanura,
He izado mis banderas en Persépolis
Y he abrevado la sed de mis caballos
En las aguas del Ganges y del Oxus.

en efecto, parece desde el título tratarse de un monólogo dramático (más o menos al estilo de browning, admirado por borges) en que la persona que habla es tamerlán, conquistador asiático. datos dispersos en el poema casi lo confirman:

Yo, el rojo Tamerlán, tuve en mi abrazo
A la blanca Zenócrate de Egipto,
Casta como la nieve de las cumbres.

tal vez imaginamos un tamerlán cansado, roto, cerca del final:

Sueño a veces
Con esclavos, con intrusos, que mancillan
A Tamerlán con temeraria mano
Y le dicen que duerma y que no deje
De tomar cada noche las pastillas
Mágicas de la paz y del silencio.
Busco la cimitarra y no la encuentro.
Busco mi cara en el espejo; es otra.

todos los hombres, inevitablemente, nos hemos mirado en el espejo alguna vez y esa persona que está ahí no ha sido nosotros. así, por ejemplo, escribe paz:

¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto —siempre un cuarto—
no me reconocieron los espejos?

¿por qué el gran conquistador no se sentiría ajeno de sí mismo alguna vez, acaso después de una pesadilla? el poema termina así:

¿Por qué no asisto a las ejecuciones,
Por qué no veo el hacha y la cabeza?
Esas cosas me inquietan, pero nada
Puede ocurrir si Tamerlán se opone
Y Él, acaso, las quiere y no lo sabe.
Y yo soy Tamerlán. Rijo el poniente
Y el Oriente de oro, y sin embargo…

¿y sin embargo? entonces vamos al final del libro y en las notas encontramos esta: “Mi pobre Tamerlán había leído, a fines del siglo diecinueve, la tragedia de Christopher Marlowe y algún manual de historia” y el poema se reescribe: tamerlán no es tamerlán sino un “pobre” loco, un hombre encerrado en un manicomio que cree ser tamerlán, y esos esclavos que lo mancillan son los enfermeros del manicomio que le dan sedantes y el rostro que ve en el espejo no es el de tamerlán, claro, sino el de un hombre del siglo xix que leyó a marlowe y algún manual de historia. “busco la cimitarra y no la encuentro”: naturalmente. el poema se reescribe, el poema tenía otro poema escondido adentro. a la vista de sus últimas películas, m. night shyamalan podría y acaso debería aprovechar la lección borgiana.