apuntes sobre black swan

1.
black swan es descendiente directa de baudelaire. directa pero también superficial: están algunos “temas” –el artista verdadero como resultado de una lucha interior apasionada, el camino de la negritud para la salida a la luz– y obviamente los símbolos –el cisne, duh, pero también las drogas y el antro o club des hashischins– pero están ahí de una forma decorativa y machacona. no baudelaire y nerval sino el peor gautier y el peor darío (el ornamental de: “el cisne en la sombra parece de nieve; / su pico es de ámbar, del alba al trasluz; / el suave crepúsculo que pasa tan breve / las cándidas alas sonrosa de luz”). cuando el director de ballet thomas leroy (vincent cassel) brinda “por la belleza” –jeje– seguramente está pensando en esa belleza que es dueña “de la joya del horror”, la belleza que sale del cielo o del abismo, divina e infernal, que mezcla la bondad con el crimen, etcétera etcétera etcétera, del himno de baudelaire:

viens-tu du ciel profond ou sors-tu de l’abîme,
o beauté? ton regard, infernal et divin,
verse confusément le bienfait et le crime,
et l’on peut pour cela te comparer au vin.

pequeña diferencia: hace 150 años el discurso de baudelaire –el poeta como ángel caído, la maldad como una flor– era necesario y probablemente inevitable; en 2010, repetido por la brocha gorda de aronofsky, es poco más que la undécima vuelta a una hilacha hecho de puro lugar común.

2.
brocha gorda de veras. decirle “simbolista” a black swan sería una sutileza inmerecida, como decirle “pendejo” a calderón. éstos son símbolos y no mamadas. veamos, por ejemplo, el símbolo de la ruptura de la bailarina con su antiguo yo –rosa, inocente y acaso frígido–:

¡una bailarina rota! a que no se lo esperaban. ¿más “símbolos”? el cuarto de la ballerina: lleno de peluches rosiblancos como un tutú que, cuando llega el momento de la rebeldía, tira a la basura (la verdad me sorprendió que no los acuchillara) vs la oficina del director vincent cassel: negra como negra ha de ser, me imagino, la pasión de lucifer; los calzones rositas de natalie portman vs el liguero negro del súcubo lily (en serio, ¿liguero negro? ¿no hubiera sido menos obvio ponerle a la vieja unos cuernitos?). para simbolizar la lucha interna de la luz y la oscuridad, ¡el blanco y el negro!, le bienfait et le crime!, aronofsky propone este encuadre:

y un símbolo más: este, que cualquiera es “libre” de interpretar “a su antojo”. una gigante prueba rorschach en el departamento de vincent cassel. ¿qué será, tú?:

brocha gordísima, también, en las caracterizaciones. ya mencioné a la súcubo (interpretada por la hermosa y desesperante mila kunis); la bailarina en decadencia winona ryder también cumple con todos los lugares comunes a su personaje –histeria, rímel corrido, borrachera, impulso suicida–; y sobre todo vincent cassel como el director conflictivo, apasionado, capaz de destruir a su bailarina en nombre de un gran performance. a mí francamente me recordó a otro director conflictivo, apasionado, capaz de destruir a su actriz en nombre de un gran performance: llewellyn sinclair (jon lobitz) en un tranvía llamado marge, los simpson, temporada 4. hay un momento en que cassel le exige a su bailarina más pasión, más vida, break it!, le grita:

lo mismito hace llewellyn sinclair con su elenco:

hay otro momento en que, sentado en una butaca, cassel fuerza a su bailarina a repetir una y otra vez unos cuantos pasos. again!, grita, lleno de parisino spleen, again! lo mismito hace llewellyn sinclair, también desde su butaca:

pequeña diferencia: el capítulo de los simpson es de 1992, y la caracterización es paródica. ¿en 2010 se puede esperar que nos la tomemos más o menos en serio? (ventaja: vincent cassel es un pinche galanazo.)

otro ejercicio de brocha gorda y machaconería (prometo que es el último): el que practica aronofsky para decirnos el conflicto de su protagonista. o sea: que tiene que luchar contra sí misma –contra su doppelgänger– y acaso dejarse vencer por ella para ser una verdadera artista. en los primeros minutos de la película, cree verse a sí misma en el metro; poco después, se cruza con su otro yo en un pasaje potencialmente peligroso:

luego, su reflejo parece no obedecerla (varias veces); luego, imagina que su fantasma la ahoga en una tina; luego, que la sofoca con una almohada. después, simpáticamente, el director le dice a la bailarina: “the only person standing in your way… is you”. get outta here!!! en serio???

3.
todo es énfasis en black swan –la música, la cámara en mano, el encuadre–. si fuera una novela estaría escrita completamente en MAYÚSCULAS CURSIVAS Y NEGRITAS.

4.
peeero: incluso en su énfasis, hay varios momentos verdaderamente hermosos o inquietantes. no la transformación de la bailarina en ave negra –que ya chris cunningham y madonna habían intentado, también con resultados peligrosamente kitsch: clic– pero sí la atención a las puntas de sus pies, sí el último encuentro con winona ryder y los minutos subsecuentes de buen cine de horror, sí la escena en que natalie portman, encerrada en un excusado, le da a su madre (la friqueante barbara hershey, que algo tiene de varias madres freudianas: la de carrie y la de la pianista, por ejemplo) la buena noticia de que será la reina cisne: esa escena es casi sutil, y su arte dramático está casi consumado.

~ by alonso ruvalcaba on January 28, 2011.

13 Responses to “apuntes sobre black swan”

  1. ¿timaginas decir que aronofsky es simbolista? el tipo es incapaz de crear cualquier tipo de conexión mediante una imagen, ya no digamos mediante la edición o el correlato.

    black swan es toda una película dominguera: es posible comer durante la función entera sin perder detalles valiosos, provoca risitas involuntarias –como los berrinches de nina tipo mean girls (chida, por cierto)– y algunos momentos de horror. mis favoritos: lily cogiéndose al pajarraco, y la doppelgänger que aparece en medio de una infinitud de ninas en el espejo.

    (hablando de horror: hay varios parecidos con army of darkness, no?)

    me gustan la transformación en el cisne negro –será por la textura, por lo carnoso– y la escena de la buena noticia. podría apostar que adanowsky estuvo de vacaciones ese día.

    mención honorífica: el horrible homenaje –o llana burla– de la pobre winona –ex princesa noventera que acabó en el abandono.

  2. lo de winona es detallazo, sí.

    (qué solos estamos en cinéc, wey.)

  3. sí, sí: los grandes solitarios.

    #not

  4. Alon

    El viernes te decía en Twitter que no he visto la película (según yo aún no se estrena comercialmente, pues antes se exhibirá en el Festival de cine DF (4 de febrero, creo).

    Acabo de leer la reseña de Carlos Bonfil y me llamó la atención que en algunos puntos coincide totalmente con lo que tú has expresado.

    http://bit.ly/gIqi2H

    Un beso

  5. Otra tomadura de pelo de Darren Aronofsky. No están solos.

    Bueno, por lo menos provocó esta excelente reseña.

  6. Por cierto el skit de SNL captó de manera acertada el ÉNFASIS que el wey le pone a todo.

    “The white swan is good, tha black swan is baaaad – Ok, I got it”

    Estupendo.

  7. gracias, marichuy. black swan sí está ya en cinemex en el df. ojalá que la veas pronto para platicar. un abrazo!

    paxton, a mí el luchador me entretuvo bastantito…

  8. ya verás marichuy, que bonfil erró gachísimo.

    por cierto: alonso está preparando un ensayo comparativo: cisne negro vs. la maldita lisiada.

  9. Aronofsky siempre ha sido nemesis de la sutileza. Pi, Requiem for a Dream, The Fountain, The Wrestler… todas estas víctimas de sus sensibilidades melodramáticas y obvias.

    Sin embargo pienso que en Black Swan estas se vuelven cualidades. Si, la película esta repleta de simbolismos y metáforas dignas de un proyecto estudiantil, pero al decidir tomar la “transformación” tan literalmente la pelicula conscientemente tira la sutileza por la ventana desde un principio. Parece aceptar su naturaleza exagerada, entenderla y al final, llevarla al extremo.

    En The Wrestler la brocha grande de Aronofsky esta en batalla constante con la historia sutil y su deseo de ser Dardenneano.

    Con Black Swan parece haber entendido que el no es los Dardenne brothers y que la sutileza no es lo suyo. Aunque la verdad, dudo que lo haya entendido. Siento que Black Swan es mas bien un director muy particular trabajando con material que se apega a sus sensibilidades exageradas, melodramaticas y obvias.

    Ademas, esta muy entretenida. Lo que ninguna de sus otras peliculas fue.

    Y como buen bisexual, ver a Mila Kunis y a Vincent Cassel le da extra puntos ;)

  10. Espero que ese ensayo comparativo de alon no se quede en buenas intenciones, nada más.

  11. yo me encargaré de que no sea así. será un video ensayo en 3d. next big shit.

  12. Acabo de encontrar por casualidad o coincidencia este blog y me resultó muy bueno. Todo un reto para nosotros los críticos de cine (amateurs o no)…

  13. ¡Aplausos a ésta reseña! Muchos clichés y obviedades en la película, pero también algunos fotogramas y secuencias bien logrados.
    Después de ver la película vi el trailer y me pareció que literalmente toda la película se cuenta de principio a fin en esos segundos.
    En cuanto a la Portman, me llegó a cagar su cara de extrema víctima todo el tiempo, pero no puedo negar que como actriz ¡es enorme!.

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