celebración de toro salvaje

los primeros dos minutos y cuarenta segundos de toro salvaje (raging bull), estrenada en diciembre de 1980, son de una belleza invulnerable. en el ring, jake la motta, fotografiado en blanco y negro, calienta antes de una pelea mientras a su lado pasan los créditos de la película que estamos por ver: editora thelma schoonmaker, fotógrafo michael cha pman, director martin scorsese. en el audio: el intermezzo sinfónico de la cavalleria rusticana de pietro mascagni. ya lo he dicho aquí mismo: hace demasiados años vi por primera vez esta película, y el primer encuentro con estos créditos es, obviamente, irrecuperable: hoy la secuencia está entintada por el destino conocido de jake la motta: son el prólogo de la destrucción anunciada: ya está aquí el jake gordo y odioso ante el espejo, el jake como una explosión de celos. vista por primera vez, la secuencia acaso puede resolverse como una sucesión de contradicciones: grande en su pequeñez: el inmenso jake silueteado tras las cuerdas como una nota mínima en un pentagrama; música que parece ir hacia adentro: es, en realidad, la embestida de un toro; una intimidad: el boxeador oculto por su capucha y el público oculto por un humo; y una épica: entre el denso humo, flashazos que implican fotógrafos, árbitros, periodistas listos para alzar o destruir al boxeador. hay que volver a verla (se puede descargar en alta, acá):

pero eso es apenas toro salvaje, 2 minutos, 45 segundos. entonces la embestida comienza de verdad: vemos a jake la motta (interpretado heroicamente por robert de niro), gordísimo y con nariz de alcohólico, en 1964, ya no calentando los brazos para una pelea sino ensayando unos versos penosos que intercalan a shakespeare, e inmediatamente después lo vemos en su primera derrota boxística, en cleveland en 1941, contra jimmy reeves; y el asalto ya no se detiene nunca en su retrato de la motta, el toro del bronx, en ese espacio de 23 años: en ellos, abandonará a su esposa por una adolescente, con la que se casará también; perderá su título contra sugar ray robinson en una pelea de trece rounds que es un martirio prodigioso, una crucifixión inexorable y al parecer voluntaria (“come on, come on!”, invita jake a robinson) para demostrar ¿qué?:


jake también dejará el bronx por miami; a su hermano por los celos; al box por la vida nocturna. en algún punto pisará la cárcel también, aunque jake, como todos los hombres, ya vivía en el apando.

martin scorsese, enfermo y descendido a quién sabe qué abismos destructivos tras el fracaso de new york new york (1978), ha dicho que pensó que toro salvaje sería su última película, y pensó poner en ella todo lo que sabía o creía saber de cine: “es de esas veces que dices: después de esto me dedico a otra cosa”, dice en scorsese on scorsese (1990), y agrega: “it’s what i call a kamikaze way of making movies”. una forma del suicidio: meter todo ahí y olvidarte de ti mismo porque del otro lado está la muerte.

y se nota –interminablemente se nota que scorsese puso todo lo que sabía y lo que amaba aquí. toro salvaje está cargada de referencias pero ha subvertido esas referencias para crear un dialecto nuevo, como una silva de góngora: vemos una cuerda gotear sangre al final de la destrucción de jake por sugar ray:

y recordamos este shot de toby dammit de fellini (1968):

a de niro peleando con su sombra y pensamos en un monje de francisco, juglar de dios de rossellini (1950); cuando vemos a cathy moriarty con el pelo en una redecilla, sentada en las rodillas de de niro:

debemos acaso pensar en ginger rogers (con ray millan) en el mayor y la menor de billy wilder (1942). y así incesantemente. pensamos en imágenes como éstas pero las imágenes han sido subvertidas, el lenguaje que las evoca lo hace de una forma nueva, violentísima.

y por supuesto desagradable. no creo que alguien pueda decir sinceramente que “le gusta” toro salvaje. robert de niro, que nunca ha vuelto a comprometerse así con una actuación, es un monstruo en el sentido que el diccionario de autoridades daba en 1734: “un parto o producción contra el orden regular de la naturaleza” y también: “una cosa excesivamente grande o extraordinaria en cualquier línea” pero asimismo aquello que “por traslación” se dice que es una cosa sumamente fea. estilo kamikaze de actuar, estilo monstruoso: tirarlo todo porque ésta es la última actuación y del otro lado está la muerte. así es toro salvaje: es demasiado: demasiado horrible, demasiado abisal, demasiado parecida a esta puta mierda vida verdadera.

aparecido originalmente en vértigo

~ by alonso ruvalcaba on December 22, 2010.

5 Responses to “celebración de toro salvaje”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by isabel zapata. isabel zapata said: RT @alonruvalcaba: en cinécdoque: celebración de 'toro salvaje' de scorsese, a los 30 años :: http://bit.ly/eB5Rj1 […]

  2. Chayanne y Marc Anthony juntos al Olimpico en marzo…

    I found your entry interesting thus I’ve added a Trackback to it on my weblog :)…

  3. Celebritynude nude tape babe naked

  4. […] no es que ya lo hizo, pero sépanlo: hacen mal. en el cine de scorsese no vale la referencialidad: vale lo que hace con ella. es hitchcock, es fuller, es wise, pero sobre todo es una variante carcelaria de la reciente […]

  5. […] 5. el espíritu de la colmena (1973) de víctor erice 6. stalker (1979) de andrei tarkovski 7. toro salvaje (1980) de martin scorsese 8. monsieur hire (1989) de patrice leconte 9. léolo (1992) de […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: