apuntes sobre inception

1. inception da la impresión –una impresión que no puedo borrarme– de que christopher nolan nunca ha tenido un sueño. sí, a veces los sueños adoptan lenguajes cinematográficos (en mi caso, a veces de cine de horror, a veces de acción) pero nunca están mal actuados, nunca fingen que son lo que no son y menos, absolutamente menos, nunca adoptan ese molesto lenguaje de símbolos pseudofreudianos de psicodiscusión de cafetería. (ariadna es la constructora del laberinto; hay un elevador que desciende a la parte más recóndita del subconsciente; la ex mujer que le jodió la vida al protagonista se llama mal, etc etc.) claro: esto no quiere decir nada sobre inception ni, en realidad, sobre los sueños que tiene o no tiene christopher nolan; es sólo eso: una impresión. (y esto es sólo esto: un apunte.)

imposible ser “realista” en cuestiones oníricas. (e indeseable: nada más aburrido que escuchar la narración del sueño de alguien más.) tampoco importa: digamos que en la vida “real” tampoco ha habido un increíble hombre menguante, un encuentro cercano del tercer tipo, un incidente en el condado lake y películas como el increíble hombre menguante, encuentros cercanos del tercer tipo o alien abduction: incident in lake county funcionan a la perfección aunque no se parecen a la realidad. el verdadero problema de inception es que es incapaz de la consistencia en su postulación de la realidad.

2. postulemos, con nolan, que los sueños pueden ser un asunto de narrativa abisal (mise en abîme, embedded narratives, o como gustéis llamarlas); es decir: de un sueño dentro de otro y otro y otro. aceptemos la postulación de nolan de que cada uno de esos niveles de abismo responde a ciertas reglas, estrictas, de matemáticas (y por tanto de física, termodinámica, etc). así, por ejemplo: la persona dormida ha dormido 5 minutos pero en su sueño han pasado 60. (la proporción es arbitraria de nolan, claro, pero sí se parece un poco a la realidad. hoy soñé que me regalaban un sistema de detección de incendios; iba corriendo a mi casa, lo sacaba de su caja, trataba de conectarlo y, antes de terminar de hacerlo, me sorprendía que se ponía todo rojo, empezaba a vibrar y a hacer bibibibibi; entonces abrí los ojos: evidentemente el bibibibi era el despertador: en el segundo en que el despertador empezó a sonar mi mente soñó el regalo, la desenvoltura, la activación…) eso quiere decir que a cada segundo de la vida real corresponden 360 de sueño de primer nivel (digamos S superíndice 2). ok. según inception, los niveles de sueño son escalables, lo cual es muy divertido de postular pero, supongo, no tanto de realizar cinematográficamente. [edit] ejemplo: contra lo que dice la excelente arquitecta onírica ariadne (si en mi sueño una “constructora de laberintos” se llamara ariadna al instante me despertarían las carcajadas) en algún momento de la peli, en el sueño de segundo nivel (el del hotel: S superíndice 3) 2 minutos de sueño de la vida real significarían ya, contados en segundos, 18 días y 3 minutos en de la vida real serían, en el sueño de 3er nivel (S superíndice 4 el de la nieve): 699 millones 839 mil 998 días contados en segundos.

lo aburrido, por supuesto, no es que se postulen mamadas. lo aburrido y exasperante es que nolan quiera que nos las tomemos en serio.

3. inception es, por momentos, hermosísima. nadie ha podido no mencionar la secuencia con gravedad cero en los pasillos del hotel. nolan suele ser torpe para filmar golpizas a toda velocidad (ver: batman) pero esta suerte au ralenti le permite detenerse en las formas: en la ropa como una abstracción, en el cuerpo humano, los músculos, la flexión. la sensación es casi erótica, como en un fresco renacentista (pienso en los cuerpos de la alegoría de venus del bronzino; pienso también, relamiéndome, cómo habría filmado esa secuencia bellísima el chris cunningham de flex:

imagino, también, esa secuencia como un performance que yo sí iría a ver, fascinado.) nadie ha podido dejar de notar el alucinante espectáculo de parís doblándose como un libro sobre sí misma. es un espectáculo que justifica, pavorosa y conmovedoramente, el gasto de 200 millones de dólares.

4. aceptemos, porque es un sueño, que en un mundo sin gravedad un elevador puede caer en caída libre. pero: ¿no es una traición al universo que propone nolan que el subsueño S4 –el de la nieve– no pierda la fuerza de gravedad también? ¿y no es una traición que, ya que en cuanto comienza el sueño S3 el sueño S2 vira a cámara lenta, no pase a cámara lenta S3 y a cámara lentísima S2 cuando comienza S4? habría sido hermoso ver ese alentamiento paulatino. (aunque matemáticamente imposible: la película duraría varios milenios.)

5. toda esta conversación: las reglas de los subsueños, la gravitación universal, la obviedad de los símbolos (¿de veras en los sueños guardamos nuestros secretos en cajas fuertes? qué pedestres somos, qué zafios), se vendría abajo si la narración o si la poesía funcionaran. pero inception no funciona: los personajes conversan durante la primera mitad de la película sobre lo que sucederá en la segunda mitad y esa segunda mitad está mal contada. he aquí un ejemplo de poesía que sí funciona aunque sus reglas oníricas sean arbitrarias:

cuando alguien sueña que nos odia, apenas,
dentro del sueño de alguien que nos ama,
ya vivimos el odio perfecto.

quién sabe qué quieran decir esos versos pero estoy seguro de que no me están mintiendo.

6. bueno, a todo esto: ¿y el pinche laberinto?

~ by alonso ruvalcaba on July 29, 2010.

10 Responses to “apuntes sobre inception”

  1. Tus apuntes sobre Inception, Alonso, me hicieron recordar Shutter Island. Una puesta en escena (y en imágenes) que está en la mente de un personaje obsesivo, con todo lo que ello implica: exageraciones, clichés, fallas, fórmulas gastadas, círculo que se cierra para, acaso, volver a empezar (Inception 2 sería, acaso, volver a filmar Inception 1 plano por plano, con pequeñas variaciones, al estilo del remake de Psicosis de Van Sant). Habría que ver Inception y Shutter Island, una detrás de la otra, pero tengo la sensación que hay varios vasos comunicantes en los dos filmes.

  2. tienes razón, ernesto.

    y habrá que hacerlo.

    entre las dos ¿con cuál te quedas? a mí sin duda me divirtió mucho más shutter island. y me encantan sus cielos hitchcockianos.

  3. Alon

    Qué gran texto, caray. No he visto el film (me niego a las rebatingas y paroxismo de los fans de Nolan; esperaré a que bajen para verlo), así que no puedo opinar nada. Pero el sólo hecho de leerte, ha sido un placer; hace mucho que no posteabas, pero veo que tu pluma cada vez se afina más.

    Un beso

  4. Alonso, tus comentarios sobre las pelis me resultan harto refrescantes. Me gustaría poder quedarme a platicar más, pero este día lo tengo ocupadísimo. Valga el comentario para decir que vine, leí y agradecí mucho tu lucidez.

  5. Transcribo, más o menos, mi respuesta en el blog: Encuentro muchas conexiones, sobre todo por el personaje, que parece el mismo. Me refiero a DiCaprio en Shutter Island e Inception. Un hombre que se siente culpable de perder a su mujer y que, acaso, construye un sueño -o un delirio- para estar con ella por siempre jamás. Y esto se conecta con el Scottie, hitchcokiano, claro está.
    Me entusiasma más la cinta la de Nolan, aunque confieso que la de Scorsese mejoró muchísimo en su segunda revisión. Deja ver qué pasa cuando vea Inception de nuevo. Ese sería un buen programa doble si no fueran tan largas las dos películas: Inception y Shutter Island, una detrás de la otra.

  6. los tipos estan todo el tiempo explicando todo, lo muestran y despues lo justifican, lo anticipan y despues lo muestran, lo reiteran despues de mostrarlo, y lo re explican despues de mostrar la explicacion, es como un triller de explicaciones. calculada hasta el hartazgo, mil veces planeada nunca sentida, hasta los chistes son matematicos. fruto de ecuaciones aburridas mientras alguien se dormia pero creia que soñana, pero se dormia.

  7. Anoche, en twitter, leí una mini reseña de Inception que me creó mucha curiosidad. Decía que Nolan había construido su film, a partir de dos ideas: una melodramática/psicoanalítica (e irrelevante) y otra (la que llamó mi atención) borgesiana.

  8. sobre borges, sueño y realidad,

    he aquí un ejemplo poco conocido. en febrero de 1937 escribió: “una mujer deploró, en el atardecer, que no pudiéramos compartir nuestros sueños: ‘qué lindo soñar que uno recorre un laberinto en egipto con tal persona, y aludir a ese sueño el día después, y que ella lo recuerda, y que se haya fijado en un hecho que nosotros no vimos, y que sirve tal vez para explicar una de las cosas del sueño o para que resulte más raro’. yo elogié ese deseo tan elegante, y hablamos de la competencia que harían esos sueños de dos actores, o acaso dos mil, con la realidad. (sólo más adelante recordé que ya existen los sueños compartidos, que son, precisamente, la realidad.)” la idea, casi exactamente, se iba a colar a su poemario el otro, el mismo, en el soneto que comienza: “entra la luz y asciendo torpemente / de los sueños al sueño compartido”.

  9. sí. creo que para ser borgiano necesitaría el rigor y que ese rigor sirviera también para reír un poco.

  10. Justo revisaba ese poema de Lizalde hace unos días (casi después de ver la película), pero no les había visto relación hasta que leí tu post, quizá porque a Inception no le creo nada, como bien dices.

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