ficco 2009 :.: jean-claude lauzon

jean-claude lauzon sólo hizo dos largos. uno de ellos, un zoo la nuit (canadá, 1987), fue recibido con la boca abierta por un grupo en el que está incluida la “academia” canadiense, que lo premió con 13 genies –los arieles de por allá–, y algunos críticos que se solazaban en su ochentera apariencia: nocturnas calles mojadas, iluminación del rojo al neón, piel de imitación. la buena noticia es que éste es el look de blade runner; la mala, que también es el look de subway de besson o diva de beineix. cinéma du look à la québécoise. otros críticos, como jay carr del boston globe, vieron tras esa fachada un punto de ira semiautobiográfica, algo primitivo y vital. pero a la mayoría le costó trabajo empatar la estética de un zoo la nuit con sus dos tramas –una cochambrosa en la que el ex convicto marcel, recién violado y a punto de convertirse en violador, se mueve entre policías corruptos, putas, dílers y padrotes; la otra azucarada en la que marcel trata de acercarse a su padre, enfermo y en las últimas. lloyd sachs del chicago sun-times la llamó “la llamarada de petate de este año” (“this year’s celebrated bag of hot air”) y vincent canby del new york times escribió: “lauzon no es demasiado bueno ni para escribir guiones ni para dirigir actores pero puede montar una escena sórdida con cierto estilo fotogénico”. lauzon tenía 34 años y ni los premios ni el elogio de unos críticos ni el golpeteo mordaz de otros le movieron demasiado el piso. sencillamente se puso a escribir y, unos años después, filmó léolo.

* * *

tengo doce años. todo el mundo piensa que soy francocanadiense; que mi padre es este hombre gordo y desequilibrado; que aquel hombre de genes podridos es mi abuelo; que esta familia, en cuya sangre corre la locura, es mi familia. la gente que cree en su propia verdad dice que soy léo lauzon. porque sueño, no lo soy. soy leolo lozone, mi padre fue un campesino de sicilia que eyaculó en un jitomate rojísimo que me engendró en mi madre. italia es demasiado bonita para ser nada más de los italianos. soy italiano y nadie tiene derecho a decir que no es cierto. porque sueño, lo soy.


ése es, básicamente, el asunto de léolo (canadá, 1992): un niño cuya realidad quebequense es tan desesperada, tan cargada de horror o de fealdad, que recurre a la gozosa, humorística, erótica y libresca superposición de otra realidad propiciada por su imparable imaginación y su encendido entusiasmo por las palabras –cuesta trabajo imaginar una película cuya filiación con la literatura esté tan honda y felizmente entreverada. casi todo en la vida de este niño es material para el delirio y la poesía: si el abuelo intenta ahogarlo en un chapoteadero, léo verá en el fondo un cofre y un posible tesoro; si se enfrenta con un hígado de res, léo verá en él la vulva invitante de una mujer; si su hermana rita, enloquecida, ha decidido guardarse en el sótano –“extraña, pavorosa, pestilente, sin amigos, sin luz”–, léo la hará rita, reina de las profundidades “y curadora de mi colección de insectos”; si su hermano fernand es reducido al llanto por un bully flacucho y, torpemente, intenta el fisicoculturismo, léo podrá decir: “desventurados quienes no se inclinen a nuestro paso. incluso los moros y los judíos me temerán: tan alto seré sobre los hombros de mi hermano”. (intervención de la realidad: cuando fernand, ya montaña de músculos, vuelve a encontrarse al bully, éste lo reduce al llanto nuevamente.)

hay un poema de robert graves, “fact of the act”, que sin duda le habría gustado a j-c lauzon. termina así: “mas la esperanza está tan lejos de la realidad como el resplandor de la realidad misma en la memoria; la realidad es un lóbrego regreso a los principios del hombre”. obra de una mente alucinada y rota como la de su protagonista, léolo puede ser una película inexplicable –dice roger ebert que “contiene escenas que, simplemente, no pueden existir y sin embargo existen”– pero esos versos arrojan una tenue luz sobre ella: para léo, también, la realidad es un lóbrego regreso a los principios de sí mismo y hay que combatirla con la guerrilla de la esperanza y la imaginación. pariente de amarcord de fellini y toto le héros de van dormael, léolo va sin embargo bastante más allá pues la imaginación –que no nos pertenece– se vuelve en contra de este niño singular, entrañable y subversivo, y lo destruye. para léo la imaginación también es un lóbrego regreso al principio de sí mismo, es decir a su familia, a su sangre, a la locura.

* * *

jean-claude lauzon sólo hizo dos largos. uno de ellos –la delicada, la ingeniosa y delirante léolo– es una de las obras maestras innegables de no importa cuál disciplina artística. también hizo dos cortos, piwi y supermaire. después, cuando preparaba un tercer film, se mató en un avionazo.

lauzon en ficco: aquí.

~ by alonso ruvalcaba on February 15, 2009.

4 Responses to “ficco 2009 :.: jean-claude lauzon”

  1. federico :

    wtc
    feb 28 | 20:00

    (el horario está en http://www.ficco.com.mx)

  2. veremos zoo la nuit. ahora,sobra decir que si no han visto Leolo, ésta es una oportunidad irrepetible para verla en una sala cinematográfica.

  3. Gracias, por lo que me toca. Veo que hoy, a horas de ue el telón se abra, ya puede visitarse casi limpiamente la página del FICCO. lO QUE SE PUEDA, CUANDO SE PUEDA, AHÍ ETAREMOS, ¿NO? BUEN INICIO. SALUDOS.
    ExaCTO, VER UNA OBRA EN UNA SALA CINEMATOGRÁFICA ES LO DE SIEMPRE…

  4. […] tarkovski 7. toro salvaje (1980) de martin scorsese 8. monsieur hire (1989) de patrice leconte 9. léolo (1992) de jean-claude lauzon 10. the clock (2010) de christian marclay Like this:LikeBe the first […]

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: