i drink your milkshake!

 

“if you have a milkshake and i have a milkshake and i have a straw and my straw reaches across the room and starts to drink your milkshake. i drink your milkshake! i drink it up!”

-daniel plainview

la vida, sostenía woody allen en maridos y esposas, no imita al arte, sino a la mala televisión.  a veces, sin embargo,  el cliché contrario se cumple y las similitudes entre existencia factual y arte se tornan extraordinarias, como lo evidencia el cada vez más surreal debate en torno a la reforma energética.

botón de muestra: la declaración que andrés manuel lópez obrador se reventó en respuesta al argumento gubernamental consistente en extraer el oro negro, “nuestro tesoro”, de las aguas profundas del golfo antes de que las exploraciones circundantes al territorio nacional, manejadas por empresas extranjeras, drenen esos yacimientos mediante una serie de técnicas que en conjunto responden al término de “efecto popote”:

“esto de que con un popote nos van a sacar el petróleo es una vacilada, eso no es serio. son puras justificaciones para que aceptemos la asociación con empresas extranjeras que supuestamente tienen la tecnología y que dividamos los yacimientos. que lo descubran y exploten una parte sea para las empresas extranjeras y otra parte sea para el país.”

yo, como muchos otros mexicanos, ignoro,  por lo menos desde el punto de vista técnico, si es necesario o no permitir inversión extranjera para que podamos sacar el petróleo de aguas profundas. lo que sí sé es que el “efecto popote” no es una vacilada y es perfectamente plausible. ¿por qué? no por haber visto en los medios una sesuda explicación de la secretaría de energía o cualquier otra oficina de la administración del gobierno de felipe calderón -cuyos promocionales a favor de la reforma parecen sacados de la adaptación de disney de 20,000 leguas de viaje submarino-, sino gracias a la impresionante secuencia  final de there will be blood, la más reciente obra maestra de paul thomas anderson, donde daniel plainview (daniel day lewis) le cobra exponencialmente al falso profeta eli sunday (paul dano, ¡el mudo de little miss sunshine!) cada una de las humillaciones aceptadas en aras de obtener su anuencia  para extraer petróleo de las áridas y pobres tierras de los altos californianos.

todo ha sido explotado por plainview, excepto una zona conocida como el bandy ranch, ahora en poder del hipócrita pero a fin de cuentas ingenuo sunday. la secuencia –en la que day lewis explica el “drainage” con alegorías de malteadas y popotes– es un clásico instantáneo y quizá el único momento del cine americano reciente digno de la tradición absurda de dr. strangelove y naranja mecánica. y es que más que deberle a cintas épicas como avaricia, gigante o el mismo ciudadano kane, there will be blood es quizá la mejor heredera de las expansivas y sólidas composiciones de stanley kubrick. la cinta de p.t. anderson es el western que kubrick nunca filmó, un extrañísimo relato bíblico siempre a medio camino entre la desolación y la carcajada infernal.

La historia de there will be blood es mínima: el relato de un hombre cuya ambición sirve como piedra de toque del nacimiento de una nación y el sometimiento de todos los dioses a un solo dios, el dinero. el mesías del desierto está bautizado en  petróleo, odia al mundo  (incluidos sus familiares tan postizos como intercambiables) y sólo es capaz de establecer una relación de largo plazo: la alianza cómplice con los falsos profetas que, si bien se benefician inicialmente en ayudarlo a sustentar su reino sobre la tierra, están condenados a ser engullidos por su imparable voracidad.

hubiera sido relativamente sencillo para anderson sumergirse en una especie de parábola que fuera en extremo obvia en sus paralelismos sociopolíticos actuales (de la misma manera en que bernardo bertolucci sí lo hizo en 1976 con novecento, una clara influencia en la textura de barbarie burguesa campirana que impregna a la decadente mansión de day lewis en el último tercio del film); no obstante, escoge un camino diferente, donde la música de jonny greenwood y los oníricos planos secuencia de robert elswit en steadycam (otra vez kubrick) sugieren un malestar casi demoniaco, en extremo distanciado de la mera referencia política, donde el pueblo elegido sólo puede adorar a un dios que terminará por aniquilarlos a todos, más por hastío que por genuino encono.

es irónico que la película más perfecta de anderson sea, por lo menos en cuestión de anécdota, la más sencilla de su obra, sobre todo si se le compara con las tan laureadas cintas estilo “sudoku” que él mismo popularizó a finales de los 90; ese neogénero donde un sinfín de pequeñas tramas se entrelazan para crear un enorme relato coral donde cada 15 minutos parece haber un estrujante climax dramático (sin robert altman no habría boogie nights ni magnolia, pero sin boogie nights y magnolia probablemente no habría babel ni la angelina crash).

ya mucho se ha escrito sobre la capacidad actoral de daniel day lewis y sus míticas inmersiones en las dinámicas del “método”, las cuales si bien resultan siempre fascinantes, no forzosamente redundan en buenos resultados para las cintas en las que trabaja. day lewis, no de una manera tan disímil a meryl streep o el más desbocado al pacino,  a veces peca de una cierta “extratextualidad” que funciona a manera de show alterno al relato original; no es que sobreactúe o sea un ham, sino que se transforma en un espectáculo independiente que las más de las veces revela las limitaciones de la película que protagoniza, como es el caso de gangs of new york, en la que su personaje está tan suelto que termina rebasando a los protagonistas, a los escenarios, al relato, al nueva york decimonónico y hasta al mismo scorsese.

aquí no se da esa extratextualidad: el espectáculo day lewis es, en toda su megalomanía, el alma de there will be blood. por ello, más que recordar  a la larga estela de corrompidos y amorales tycoons cinematográficos, el plainview de day lewis se asemeja más al  tony montana de al pacino en scarface: un personaje cuya espectacular vulgaridad retrata a la perfección el alma fundacional de un imperio estadounidense que no cree en redenciones, sólo en infiernos.

p.d. por cierto, algunos críticos dudan de la fuerza autoral de p.t. anderson bajo el argumento de que es un virtuoso carente de obsesiones temáticas que se limita a vampirizar e inflar con esteroides modelos fílmicos ya probados: scorsese (boogie nights), altman (magnolia), kubrick y el polanski de chinatown (there will be blood). es una apreciación errónea, puesto que más allá de algunas obsesiones visibles (la geografía californiana, apariciones recurrentes de gurús religiosos), hay un vínculo temático que une a todas, la orfandad y las vicisitudes que rodean las relaciones paternales: el padre pródigo de hard eight, el padre postizo de la familia porno reventón de boogie nights, los padres mierdas y traidores de magnolia, el “padre” misántropo de there will be blood. curiosamente, en punch drunk love, la única prescindible de anderson, este conflicto brilla por su ausencia.  o por lo menos yo no lo vi retratado con ímpetu. 

~ by mauroforever on March 14, 2008.

18 Responses to “i drink your milkshake!”

  1. Yo no he visto el film en cuestión, pero jamás dudaría de la capacidad histriónica de Danielito. Aunque por ahí leí que en medios gringos se hablaba de una sobreactuación, sospecho que esto fue más bien una expresión de berrinche… porque el oscar no se lo dieron a un actor gringo. Daniel es de otro nivel y punto; a mi me gusta tanto que hasta en “La edad de la inocencia”, lo adoré.

    [El asunto del petróleo mexicano está harto complicado. Pienso que hay muchos intereses metidos, muchísimos; incluidos algunos turbios; así como algunos otros a los que no ha de ser ajeno el Secretario de Gobernación, pese a su insistencia en negarlo y en afirmar su carácter impoluto, que dicho sea de paso, está más dudoso que la virginidad de la señorita que asistía al defenestrado Alcalde de New York -pinches gringos tan gazmoños, por cierto]

    Saluditos, muy bueno este post; claro que mis “porras” pues no han de tener mucho valor, pero me encantó.

    PS A mi si me gusta “Novecento” de Bertolucci, es cierto que él le metió su rollote de critica socio-política, pero tampoco creo que sea un pecado (salvo la mejor opinión de Ratzi). Vamos, la peli esa de “300” es eminentemente proto-fascista, y yo no vi que ningún critico se quejara por ello.

  2. Off topic,

    Hey, esos de Cinecdoque, ya empezó el conteo de los placeres culposos…musicales.

    y no tan off topic,

    ¿Qué le pasó a la fuente de este post? Se ve extraña…mmm

  3. Definitivamente, un nuevo clasico del cine. Si, a mi tambien me recordo a Kubrick, en cada plano secuencia no lo reafirma, pero todo muy bien.

    Por cierto, yo he escuchado criticas muy duras al soundtrack de Jonny Greenwood, siendo que a mi me parecen de lo mas puntual. No se que opinen.

  4. María de Jesús: Yo sí me quejé de eso que dices con respecto a 300 en mi crítica en REFORMA. Y me llovieron correos de furibundos fans pro-300. Y, por cierto, no fui el único que detectó esos detalles fascistas en el filme.

  5. A mi me gustó mucho el soundtrack. Me parece que le imprime un sentido como de urgencia o como de histeria a toda la cinta. Hace que parezca que algo muy grave estuviera a punto de pasar en todo momento.

    Por otro lado, me parece que las actuaciones son de lo mejor, evidentemente Daniel Day Lewis entrega otro gran trabajo, pero Paul Dano también lo hace muy bien, dandole mucho balance a la película.
    Otro gran trabajo por parte de Mr. Anderson que seguramente adquirirá status de culto al pasar del tiempo.
    —-
    Por otro lado, recuerdo que mi novia me dijo cuando terminamos de verla, que en un one-on-one entre Daniel Plainview y su pino de boliche y Anton Chigurh y su tanque de aire, seguro ganaba el segundo jeje
    Yo estuve de acuerdo.

  6. Histeria es la palabra exacta. No me imagino escuchando en mi casa el soundtrack, pero le es orgánico a la película y, como dices, crea un inquietante sentido de anticipación. Por cierto, lo mismo sucedía con la cinta de Bodysong, donde la música de Greenwood, igual, le da una cualidad, imperativa en ese caso, de “ser vivo” a ese film.
    P.D. Day Lewis está muy bien en La edad de la inocencia, a mi juicio, la película más injustamente subvalorada de Scorsese (mucho más interesante y lograda que, digamos, The Departed o Gangs of New York).
    – Mauricio

  7. Mauro: La Edad de la Inocencia es de lo mejor de Scorsese. Si me apuras, creo que es, hasta el momento, su última gran película (sí, por supuesto: superior a The Departed, en mi opinión).

  8. {off topic:

    1. nos peleamos bastante con la fuente de este post. no logramos cambiarla. pinche wordpress hizo lo que quiso.

    2. editores: favor de no borrar comentarios.}

  9. De acuerdo Diezmartínez con la Edad de la Inocencia. Aunque El Aviador me late bastante, aunque sé que en ese caso específico voy a contracorriente.

  10. ¡No he borrado nada! Seguro fue Gabo y el “”tapado”

  11. A Marichuy,

    Así es. Diezmartínez se quejó de ese fascismo. También Nick Schager, incluso el mismo Marco Gómez Ambriz que la calificó de “propaganda gay” jeje.

  12. A Alon,

    Oye, el trip tripeado del staff de Cinécdoque a Miami que apareció en la columna de Antrobiótica: ¿verdad o mito?

  13. A todos

    Jamás quise decir que “La edad de la inocencia” fuera mala; coincido en que está muy subvaluada. Cuando dije que hasta ahí adoré a Danielito, me refería a su personaje, que me recordó a los amantes de Madame Bovary, esos que se comportan como unos cobardes, esos que nunca están a al altura de ellas (y no soy una feminista tránsfuga de los 70’s).

    De “300”, todo lo que leí, en blog’s y otros medios, fue alabanzas a las cualidades técnicas y demás; pero admito que no leí ni el Reforma y a Marco Ambriz solo muy recinetemtne le descubrí esa reseña.

  14. uf, para mí la edad de la inocencia es obra maestra total. me fascina el detalle de la mirada y también el detalle de la codificación mirada. las cosas son tan minuciosas que exigen esa cámara íntima, detallista. la actuación de d.d. lewis está muy bien, obvio, pero creo que de toda la película yo me quedaba con la narración de joanne woodward, elegante, distante, irónica.

    ps. paxton,
    es la puritita verdad. acá puedes leer preparativos, acá instrucciones, acá una revelación y acá una escapada.

  15. Además de Kubrick, hay una crueldad en la humillación/dilema moral en la que Plainview coloca a Sunday (“Soy un falso profeta y Dios es una superstición”) muy cercana a los juegos ojetes de Lars Von Trier (sobre quien también pesa mucho Kubrick). Les rescaté esta entrevista que PT Anderson le hizo a Von Trier para Blackbook (en uno de esos números especiales face to face que tan bien les salen) hace ya unos cuatro añitos. Saludos
    -Mauricio
    Link: http://www.cigarettesandredvines.com/articles/display.php?id=C03

  16. próxima edición: atonement.

    cinécdoque, siempre adelantando cartelera…

  17. Muy interesante lo que escribes sobre este nuevo film que está dando mucho que hablar. Aún no lo he visto pero ansía hacerlo pronto. Saludos!

  18. There Will Be Blood tiene todos los elementos necesarios para ser un clasico; musica, imagenes, dialogos pero sobretodo posee una fuerza histrionica innigualable. Daniel Day Lewis como menciona Mauricio es un espectaculo aparte de cualquier obra filmica en la que el aparezca, y ¿que me dicen de Paul Dano? la ultima vez que vi a alguien queriendo subirsele a las barbas a Day Lewis, este (literalmente) lo subio a una mesa y como un monstruo a punto de comerselo, simpemente jugueteo con el entre sus dientes dejandole la cara marcada (y vivo a peticion de Scorsese para que este cobrara venganza en la ultima parte de dicho filme), Paul Dano se coloca a la altura y reta a Day Lewis con una sorpendente actuacion y este parece dejarle en paz pues encontro a un monstruo de su misma espcie.

    Yo creo que esta es una de las grandes obras, si no de lo que va de la decada, por lo menos del año.

    En cuanto a Newland Archer no creo que sea un amante cobarde sino todo lo contrario, Kathleen Murphy en la Film Commente lo declara junto con el Hawkeye de Michael Mann como uno de los “new world heroes”. Y en mi muy personal opinion considero que en realidad es la Madame Olenska la que ignora que es lo que quiere y lo que busca.

    p.d.
    Mauricio, una excelente reseña.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: