cine misógino. 01.

vuelcos del destino

mala mujer perversidad (scarlet street, 1946; fritz lang). la historia de chris cross es más triste que la tuya. sus sueños tampoco se cumplieron: él iba a ser pintor y terminó cajero: el tiempo y el mundo han girado sobre él y sobre su vida gris, y en la noche en que lo conocemos cumple veinticinco años sentado detrás de su ventanilla. su jefe le organiza una fiesta, le regala un reloj de oro y diamantes, lo emborracha ligeramente de champaña; a la salida, un pequeño vuelco del destino le permite sentir que ha salvado a kitty march, una morra hermosísima en peligro; al rato, él se permitirá ante ella la blanca mentira de que, en efecto, es pintor (bueno, tiene los tubitos de óleo en casa y los lienzos, ¿no?), y la menos blanca de que vende bien (tal vez no en américa, tal vez en europa, ¿no?). en los días que siguen, lo previsible: la morra y su padrote le descubren una capacidad dolorosa (para nosotros y para él, no para ellos) para empeñar sus pocas cosas y producir algunos dólares para pagar un estudio en el village, pomos, ropa. y, por supuesto, lo explotan con mentiras francamente negras. él, mandilón en su propia casa y con una mano tímida pero firme para el robo en corto en su añeja caja, se descubre capaz de amar y de encenderse y de tocar, muy de ladito, un poco de juventud y de belleza. pobre chris: tímido como es, pronto terminará cediendo la autoría de su pintura (que después de todo resulta un éxito) a la culerísima kitty y a su padrote madreador, que él, inocente como un niño ciego, cree nomás “un viejo amigo”. hacia el final, cuando chris ha logrado deshacerse de su insoportable esposa para “iniciar una nueva vida” junto a kitty, la transa y la podredumbre se revelan. estamos en la escena más cabrona de la peli: chris llega al estudio dispuesto, increíblemente, a perdonar a kitty; ella hunde la cabeza en la almohada, lanzando quién sabe qué ruidos. “está bien, kitty, no llores, te perdono, yo sé que tú no tienes la culpa.” a ver, pendejo, no estoy llorando: estoy riéndome de ti, de tu idiotez, de tu vejez y tu fealdad. asco es lo único que miss march ha sentido y puede sentir por este pobre diablo que, transfigurado por el dolor, toma un picahielo y le deshace a kitty las entrañas. un vuelco final considera al padrote culpable del asesinato y da con él en la silla eléctrica. pero chris nunca será libre: él sabe que gracias a su propia mano dos amantes giran ahora, como paolo e francesca, en el círculo de los lujuriosos para no separarse nunca (questo, che mai da me non fa diviso…), y que ése es un destino interminablemente preferible al de ser chris cross, teporocho y loco, en las nevadas calles peligrosas de nueva york.

nosotros por supuesto no sabemos qué demonios quiso decir fritz lang con esta historia, perfectamente fotografiada en un blanco y negro afilado, hiriente, que sigue resonando en el estómago como si la hubieran filmado hoy en la mañana. sabemos, eso sí, que es una de las cimas, tal vez la más alta, del cine de la crueldad, el dolor y la misoginia. “a ver, pendejo, no estoy llorando: estoy riéndome de ti.”

~ by alonso ruvalcaba on June 2, 2007.

9 Responses to “cine misógino. 01.”

  1. trivia cuya solución no tengo:

    ¿en qué película un viejo mamón dice “ahora resulta que las mujeres también pueden descorchar un vino”?

    una suscripción a cinécdoque a quien responda primero.

  2. Ha de ser una del Ripstein, je =)

  3. Retro ha exhibido en estos días esta joyita de Lang (una de mis películas favoritas de él, por cierto) aunque en México el filme se conocía no como Perversidad sino con otro título nada misógino: Mala Mujer. Con ese nombre lo vi hace muchos años en Canal 11 y luego en un video de arcaico formato beta.
    Mala Mujer/Perversidad es una muy cruel re-elaboración de El Angel Azul, con una Lola-Lola americana más bien vulgar y sin convertir en figura romántica al pobre diablo engatusado por la perversa fémina mancornadora. Por eso la visión de Lang es, propongo, más misántropa que misógina.

  4. Edward G. Robinson está soberbio en ésta. El rango que tenían estos cabrones modelo 40 era amplísimo: de detective cabrón de a huevo voy a descubrir todo en Double Indemnity a pobre diablo en ésta. Era increíble. Cagney igual. Bogart también.

  5. Va un apunte: Kitty es una culera vulgar, pero hey, nunca se ve como lo contrario; digo, Chris se la construye toditita en su pequeña mente jodida. Y esa es la clave, I guess, del cine misógino: el hombre casi siempre es víctima de su propio autoengaño, y no del timo de una mujer fatal. Como diría la rola: you do it to yourself, you do, and that’s what really hurts.

  6. es cierto, mala mujer era el título en méxico y en el once. ya se lo cambié, gracias.

  7. Qué diferencia existe entre ésta paradójica película, y las telenovelas del canal de las estrellas. Obvio la fotografía y la direccion…pero los temas misóginos no son de los 40, nos persiguen hasta los dosmiles. Qué no?

  8. Esta es una de las películas más sádicas que vi alguna vez. Además de ser una de mis preferidas de Fritz Lang. Lo que le hace la femme fatale al pobre de Edward es terrible. Saludos!

  9. Híjole, me encantaron las dos (though I love Kidman more than anyone, anyway). Creo que esa tercera parte la espero con más ganas que otras franquicias. un salúcdoque

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