“una carta de amor al cine”

Hugo

desde hace tiempo basta con que el sujeto de una película –o mejor dicho: uno de sus sujetos– sea el cine, de esta o especialmente otra época, para que un crítico, en su reseña, diga que esa película es “una carta de amor al cine”. es probable que el asunto haya comenzado con la noche americana de truffaut de 1973. (¿la película se vendía con esa frase? ¿tal vez truffaut mismo la usaba? no doy con una cita pero se agradecerán contribuciones.) la más antigua aparición de la frase que yo he encontrado está en una reseña del washingtonian del 73 que dice que este film es “una carta de amor a las películas, a la creación de películas, a la gente de las películas y a las películas sobre películas”. newsweek v.82, p.69, 1973, cayó en la misma: “esta es una irónica carta de amor al cine –a wry love letter to the movies–, que homenajea a cineastas como vigo, cocteau, welles y renoir”… y de ahí pal real. cinema paradiso (1988: “la máxima carta de amor al cine” según un tal william white; 1990: “a love letter to the movies, cinema paradiso is over-long, self-indulgent, and over-sentimental”, según otro escritor), eight legged freaks (2002: “una carta de amor a las películas de fines de los 50, principios de los 60”), sombras eléctricas (2006: “funciona mejor como una extendida carta de amor al cine”, dice la new york), bastardos sin gloria (2009: “la película como definitiva carta de amor a las películas” escribieron en white city cinema y en otros mil lugares)…

el año pasado el artista de michel hazanavicius y hugo de martin scorsese –un director bien conocido por pasársela escribiendo cartas de amor al cine–, entre otras, recibieron el tratamiento “cartas de amor al cine”. de la primera dice shaun munro en what culture que es “a spellbinding love-letter to silent cinema, a masterclass of inscrutable production design, top-notch physical comedy, and a postmodern sensibility which never descends into a rose-tintedly overzealous adulation of the era”, aunque, según i watch i read, hugo es en realidad “la carta de amor que el artista no pudo ser”. en español cinepremiere, por ejemplo, tituló así su nota: “hugo o la más bella carta de amor”; sergio bustamante, en direccioneszac, tituló así la suya: “la invención de hugo cabret: una carta de amor al cine”; fílmicas: “hugo es una carta de amor al cine, una carta con errores ortográficos pero un mensaje claro y contundente”… etcétera. (por cierto, paz escribe en pasado en claro: “carta de amor con faltas de lenguaje: / mi madre.”) el lugar común no está limitado a la crítica en inglés o en español. “une intime conviction, une lettre d’amour au cinéma brésilien”, tituló un editorial de 2005 la cahiers du cinéma; para cinéobs (suplemento de cine del nouvel observateur) holy motors es “la lettre d’amour au cinéma de leos carax” mientras que, según sonia sarfati de la presse (canadá), the cabin in the woods es una “lettre d’amour aux films d’horreur”. (no la culpemos del todo: uno de los guionistas de esa película, drew goddard, ha dicho que “at the end of the day this whole movie is just a love letter to the genre”.)

una marca probable de la juventud de una palabra o una frase es que, cuando un autor recurre a ella, la señala con un adverbio o locución adverbial, con un subrayado, cursivas o comillas u otros signos similares. “as they say”, “como dicen los chavos”, “lo voy a faxear”. un ejemplo cualquiera encontrado en el oxford english dictionary: la primera aparición documentada del verbo betongue, 1639: ‘hurteth with tongue—traduceth, or (as the hebrew phrase is) betongueth’. esas marcas ayudan a la comprensión. (otra marca de “juventud” léxica es que junto a la frase o palabra se incluya una palabra similar ya conocida o una frase que la explique. cf. la primera aparición documentada de la palabra agrology, 1916: “agrology, the science of soils, and their support of special vegatation” [sic].)

también existen marcas inversas: no las de la novedad sino las del agotamiento. la comillas irónicas, el “nunca mejor dicho”, el “como quiere el lugar común”, el “ya se sabe” o el hashtag #frasesaevitar podrían ser algunas. en las ineludibles listas de final de año (2012) dos críticos de cine, hablando de hugo, trataron la frase “una carta de amor al cine” no como si estuviera haciendo sus primeras apariciones sino como si estuviera llegando al límite de lo aceptable. uno es alejandro alemán en diario 24 horas (lo mejor del año, diciembre 20, 2012):

Lo que en apariencia inicia como una cinta “infantil”, deriva en emotiva carta de amor (por cursi que ello suene) a aquello que Scorsese más quiere y mejor conoce: el cine.

el otro, ernesto diezmartínez en su blog, vértigo (el evangelio del 2012 según yo, 31 de diciembre):

Suena cursilísimo pero lo escribiré: una carta de amor al cine por el cineasta más cinéfilo que puede presumir la industria hollywoodense (y no: Tarantino no le llega ni a los talones).

¿estaremos presenciando el “principio del fin” [#frasesaevitar] de una frase con al menos cuarenta años de vigencia y repetición? ¿o acaso, siquiera, un cambio en su percepción/uso? toda tradición literaria o cinematográfica está hecha de convenciones o clichés. (para cine: v. la larga y divertida serie ‘el cliché que yo ya vi’ en el blog del propio diezmartínez.) cualquier autor puede repetirlos ovinamente o puede subvertirlos o puede reiluminarlos. una parte de la sorpresa de lópez velarde, por ejemplo, brota de su capacidad de poner de cabeza algunas frases hechas. hay toda una escuela de tuiteros que colocan clichés en lugares inesperados. (entre la marabunta algunos son verdaderamente ingeniosos. a mí me gusta este, porque se distrae como un pensamiento de homero simpson y, cuando termina, tiene todo el sentido del mundo: “la vida es eso que pasas cubiertas de chocolate.”) todo meme es un cliché al que se recurre y se recurre hasta que se rompe. (esteee: “ola ke ase.”) voy a decir una obviedad gigante: aunque por ahora nadie las haya explorado en serio, las posibilidades de la frase “una carta de amor al cine” (cliché, comodín, signo de pereza, foquito de piloto automático) no han sido canceladas.

nota. en cinécdoque hay otro post sobre frases hechas y cine: all the tea in china.

~ by alonso ruvalcaba on January 4, 2013.

3 Responses to ““una carta de amor al cine””

  1. (había publicado una primera versión de este texto, muy corta, hace meses en vértigo.)

  2. Le di una googleada en alemán al web y a books sospechando que alomejor los cineastas que tuvieron que salir de Alemania en los 30-40 habían usado la frase, pero no encontré lo mismo. La frase en alemán sería “una declaración de amor al cine” y parece haberse comenzado a escribir a partir de Truffaut.
    Con respecto a la evolución de usos recordé que “Film” es una palabra que ha mudado de significado notablemente. Mary Shelley la usa en Frankenstein varias veces en el sentido de velo que impide ver claramente, es decir en un sentido casi antinómico al actual. Habrá que ver que le sucede ahora que la película fotográfica se ha vuelto tecnológicamente obsoleta.

  3. gracias por el aporte, andrés. no se me ocurrió buscar más lejos pero seguro está en otros idiomas también. supongo que se debe tanto a las campañas de publicidad y buenos trabajos de RP como a la flojera y el piloto automático de los escritores. qué caray.

    abrazo

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