mouchette

a estas alturas, la amplia mayoría del cine nos inunda con composiciones carentes de asertividad, donde el encuadre, intoxicado por la estilización, invita a que la mirada y el interés se pierdan. no hay ninguna toma en mouchette que se sienta carente de intención o flujo, por contenido que sea el desdoblamiento de la narrativa. las tomas de detalle, así como la manera en la que se insertan en la dinámica de la exposición, son un testimonio de que bresson era un absoluto maestro del espacio. modernidad total que, como bien expresa paul schrader en sus ensayos, constituye un estilo metafísico inigualable.

cuando la explotación, el abuso, la mediocridad, el aburrimiento, la falta de reciprocidad y la pobreza espiritual de los usos y costumbres de la realidad no dejan opción, el corazón siempre despierta, así sea para dejar de latir. sin escapadas mentales donde se imagina feliz y buscando tesoros, sin tomas de conciencia rebelde cool punk, sin ansias ni sueños de mar, pero con sexualidad preposmo, alma oscura y ambigua aura dreyeriana martiriológica, mouchette es la prima lejana de antoine donnell y la amante de leolo lozone, lo que la convierte en personaje entrañable de nuestra eterna adolescencia.
p.d. además, mouchette es la muy involuntaria inspiración de una bizarra cultura suicida “tween”. visible en sitios como éste.

“cuando la explotación, el abuso, la mediocridad, el aburrimiento, la falta de reciprocidad y la pobreza espiritual de los usos y costumbres de la realidad no dejan opción, el corazón siempre despierta”
Mauricio
Creo que nunca te había leído así; fue una sorpresa agradable y agradecible, al menos por la que esto escribe, quizá porque en algún momento de su vida., amén de cursi, se ha sentido así, como una prima lejana de Antoine Doinel
Saludos
PS ¿no han visto Persépolis?
Un asc+etico film de Bresson, en el que despliega todo su cine. Curiosamente esta obra se rodó el mismo año que la no menos genial Baltazar. Saludos!