tras muchas dudas que se fueron disipando antes de ver la película, finalmente sestrenó bad lieutenant: port of call · new orleans, de herzog. su interpretación del mal teniente de ferrara es una vindicación más del desquiciamiento que alguna vez quiso conquistar las tierras ignotas de aguirre, surcar la amazonia venenosa de fitzcarraldo o escapar de la precaria cárcel laosiana en rescate al amanecer.
como en tantas historias de herzog, el delirio de sus personajes es también el delirio de su creador y nuestro felicidad. aquí la fascista destreza del oficial terence mcdonaugh buscan resolver un crimen que poco nos incumbe ··bueno, no a nosotros, sino a la película, porque sus eventualidades no siempre resultan terribles. a la cámara le importa más paliar el dolor de espalda con un pasón de coca, lograr que la vieja que sale del antro le haga una chaqueta ··y de paso pudrir en celos a su novio··, o estudiar infructuosamente la calma de los reptiles. el mundo ··o el nueva orleans post·katrina·· es un capricho a la orden de quién sabe qué tipo de poder. en medio de tantos caprichos ··y de una historia desigual··, hay uno en el que se mezclan festividad, sangre y locura en proporciones iguales, y no queda más que pararse y aplaudir.
la última parte de nuestra serie sobre la década pasada. diez películas que a todos les gustaron pero nosotros dijimos: ni madres.
primero, gabriel:
· gran torino / invictus. tras dirigir algunas de las mejores piezas de la década, eastwood enfermó. la blandura fue su cáncer, gran torino su mortaja; invictus, el acta de defunción.
(n. del e. peor momento de la historia del soundtrack cinematográfico: clint eastwood canta “gran torino”:
abue: porfa porfa porfa: NO.)
· no country for old men. o sea sí, pero no podemos tomarla en serio. polarmente opuesta a las de clint, no country está filmada con rigor, pero sin corazón; es hermosa, pero no importa.
· eterno resplandor de una mente sin recuerdos. la premisa es, más que ingeniosa, necesaria –poder borrar las memorias dolorosas es un sueño que sueño casi todas las semanas–, y la ejecución visual es lúdica y contagiosa, pero el universo de eterno resplandor es éste: una mujer histérica y un falso lúser contemporáneo. dicho universo podría ser odioso, pero prefiere ser soporífero.
· 4 meses, 3 semanas y 2 días. (sueño profundo). (me quito el sombrero si la has visto más de media vez).
· juno. todo es irrealmente falso en esta película. imagina un holden caulfield sin acidez, sin odio, con un bebé en el vientre, sin ninguna pulsión verdadera. es como preparar un pollo con salsa de mango y coco en la condesa con los kinks de fondo.
y alón:
· wall-e. pixar en su versión engañabobos. la forma: impecable; el fondo: lo peor de chaplin + lo peor de disney coloreado de verde en un pinche discurso inspirador de steve jobs. gulp.
· up. ya en serio en serio en serio: ¿podemos dejar de hablar de los diez primeros minutos de up? (yo prometo no volver a mencionarlos nunca.) hay un buen gag en toda esta peli –y me estoy viendo generoso. oh rémy, where art thou?
· el laberinto del fauno. guillermo del toro sin sentido del humor: horror meloso indigerible. (y un gran monstruo desperdiciado, coño.)
· el señor de los anillos: la hermandad del anillo. increíblemente, hay quien se ha tomado en serio esta misa solemnis hiperrespetuosa de brocha gordísima. el primero: peter jackson. (el segundo: guillermo del toro.)
· donnie darko. confieso que primero me intrigó. después me irritó. al final comprendí que es irrelevante. (¿o será que no le entiendo? mmmm… no: es irrelevante.)
(bueno: una cosa sí nos gustó de gran torino y up. esto:
¿en qué pensamos cuando pensamos un paisaje? ¿en qué piensan los que trazan uno y lo rellenan con valles, pasturas y azules imposiblemente azules y combinan (o copian) delicadamente los gestos de la naturaleza? ¿hay un fin común, un guiño divino detrás de todos sus trazos o es en realidad el paisajismo el mejor ejemplo de que la obra es abierta? ¿se aferra más a ser libremente interpretado un constable que una cáscara de plátano tirada en medio de una habitación? ¿qué no un oso es simplemente eso –un oso?
la única forma de expresar emoción en forma de arte es encontrando un “correlato objetivo”; en otras palabras, un grupo de objetos, una situación, una cadena de eventos que habrán de ser la fórmula de esa emoción en particular; de tal manera que cuando los datos externos –que deben culminar en una experiencia sensorial– sean dados, la emoción sea inmediatamente evocada.
la pista es de eliot (hamlet and his problems) y entiende –aunque no completamente–, con ochenta y dos años de anticipación, la hermosa construcción poética de temporada de patos (eimbcke, 2004), que va más o menos así:
tras pelear con dos pubertos que no quieren pagarle so excusa de haber rebasado la promoción de la media hora, un repartidor de pizza decide pasar con ellos la tarde. el motivo, naturalmente, no es el dinero; pero tampoco es, previsiblemente, cristalino. a lo largo de la tarde juegan una cascarita de playstation, se ponen pachequísimos accidentalmente y tratan de descifrar el misterio del divorcio y de los patos en un paisaje con patos: “sienten una gran necesidad de emigrar. no es que el pato que emigra sea malo, sino que es su naturaleza la que los hace migrar. buscan aguas nuevas o climas más cálidos”, dice ulises –el repartidor– con igual dosis de torpeza y caridad.
ulises se hunde en un sueño en la tina –sí, se da un baño–. el tedio reaparece con nueva cara –la de un lago con patos–, pero el poder –la capacidad de imponer nuestra imaginación sobre los otros– ha dado una vuelta: ulises ya no es dominado por el capricho de dos pubertos, ahora recibe el oxígeno que ha perdido conduciendo una moto y su jefe es más innecesario que imbécil. el cuadro dentro del cuadro:
el hueco del correlato objetivo: ahora ulises es parte del cuadro, los patos riman con la música del agua y del piano, son ahora un relato por sí solo. y ya: váyase a la mierda.
“uno de esos libros parasitarios que sitúan a cristo en un bulevar, a hamlet en la cannebiére o a don quijote en wall street. como todo hombre de buen gusto, menard abominaba de esos carnavales inútiles, sólo aptos –decía– para ocasionar el plebeyo placer del anacronismo o (lo que es peor) para embelesarnos con la idea primaria de que todas las épocas son iguales o de que son distintas.”
–pierre menard, autor del quijote
los berrinches juguetones de marley el labrador en marley y yo; los calzones de ana serradilla en cansada de besar sapos (y el hecho de que la filmaron en motolinía); niñas mal y una culpa casi católica: martha higareda vs camila sodi con canción de ximena sariñana; la revelación de que el bebé de kee, el primero de la nueva era, es hembra, y por tanto que el género humano tiene esperanza, en children of men (la película no es terrible pero toda esa secuencia tiene un sabor y una imaginación tan cristianos y conservadores que la vuelven un placer que sí da culpa); el terrorismo pornográfico de united 93; el segundo jet contra la torre sur del 9/11 as seen on cnn, la demolición de bagdad y la ejecución de saddam: tres secuencias de un raro film a varias manos que se disfruta entre la culpa y el más delicado cinismo. sí: todo eso pero, para mí, no existe un placer más vergonzoso, morboso y total que kate & leopold, 2001, de james allen mangold (un director que pasó a hacer películas sencillamente malas no culposas, como walk the line o 3:10 to yuma). kate y leopold lo tiene todo: viajes en el tiempo (cuatro), un niño sin familia, un perro (labrador), un rescate a caballo en central park; tiene un duque del siglo 19 que no puede adaptarse al 21; tiene la intención de embelesarnos con la idea primaria de que todas las épocas son iguales o de que son distintas; tiene un científico medio loco; tiene a sting en el soundtrack; tiene a meg ryan, a hugh jackman; tiene una escena de amor (con violinista) en el tejado y tiene versos en francés. uff: es inevitable, horrenda, final y pasmosa. es, definitivamente, una de las peores y de las mejores comedias románticas (el puro nombre del género rechina en el cerebro) que se hicieron en los últimos diez años, y sin duda la máxima manera de salvar un domingo solitario ante la tele. disfrutad bajo vuestra culpa:
helvética (2007) y objectified (2009): he aquí dos documentales absolutamente sorprendentes, menos por el objeto de su estudio (que lo son también por ello: una fuente tipográfica y nuestra interacción cotidiana, doméstica con el diseño industrial), que por el rigor con el que lleva sus banderas: la sencillez, la funcionalidad, la perfección estética, la armonía geométrica, a la puesta en escena. gary hustwit, director de ambas, no parece influido por los grandes nombres del cine documental, no por vertov, no por micheal apted, no por errol morris, no por les blank (por supuesto que no por el burdo brochagorda de michael moore) sino por otros héroes: por la familia didot, por max miedinger, por claude garamond, por william morris, por el leabhar cheanannais: nombres que resuenan en la historia de la delicadeza, de la legibilidad y la elegancia. y antes de pasar al regalo navideño de cinécdoque dejaré que cuatro fotogramas de objectified sirvan como una crítica o una opinión sobre helvética y la misma objectified: crítica a la que nosotros nos unimos con la boca abierta:
así son exactamente estas películas: innovadoras, inteligibles, honestas: son también y sobre todo un gozo estético.
* * *
y ahora sí un regalito: hemos colocado en nuestro box la cinta objectified en formato .avi. no es legal pero ni modo: seguro pasará una semana o menos antes de que los de box la borren de ahí, así que:
esto es lo que somos al principio de este siglo macilento. imagina: un monstruo encerrado en el sótano, incapaz de hablar, incapaz de comunicarse salvo por la autodestrucción: no tanto la infligida a través de las drogas, que sí, sino la que proviene de la mutilación, de la descomposición; en el fondo una música, una estridencia que sólo tiene armonía para su creador, pero su creador es el diablo o está loco. sinsentido, muerte, asco y ruido. éste es el espíritu del tiempo. míralo si te atreves:
esto, supongo, se veía venir: los mejores pósters de la década según cinécdoque. van en orden cronológico:
[clic en los carteles para agrandar]
dogville (2003)
dir: lars von trier
brownbunny (2004)
dir: vincent gallo
un atisbo de la mamada más dolorosa del mundo.
palindromes (2004)
dir: todd solondz
comentario irónico sobre su sujeto: ilustración y tipografía de cuento de hadas para un cine de la crueldad.
40 year old virgin (2005)
dir: judd apatow
children of men (2006)
dir: alfonso cuarón
¿un saludo a banksy? por la técnica del cartel y por el asunto de la película, muy probablemente.
funny games (2007)
dir: michael haneke
si el remake de funny games hubiera valido por una cosa únicamente sería por este póster.
helvetica (2007)
dir: gary hustwit
burn alter reading (2008)
dir: joel & ethan coen
un póster como salido del cerebro del gran saul bass.
dark knight (2008)
dir: chris nolan
objectified (2009)
dir: gary hustwit
favor de localizar el título de la película. dos veces.
the girlfriend experience (2009)
dir: steven soderbergh
un detalle increíble: el código de barras abajo a la izquierda: transacción: intercambio de efluvios: varo por lubricante vaginal.
the limits of control (2009)
dir: jim jarmusch
todo lo cool que la película quiere ser. pero sin el tedio.
the antichrist (2009)
dir: lars von trier
plus: una de las grandes taglines de la historia, hermosa y oscura como un verso de baudelaire: nature is satan’s church.
bonus:
1. dos pósters mexicanos. las películas no son de la década pero los diseños sí:
lolita de kubrick por renato aranda (2006)
el último tango en parís de bertolucci por paul domínguez (2006)
2. un póster no oficial.
donnie darko (2001) de richard kelly interpretada en clave minimalista por gary clarke:
1.
hay dos pasajes de alberto caeiro que necesito traer aquí. el primero es éste:
graças a deus que as pedras são só pedras,
e que os rios não são senão rios,
e que as flores são apenas flores
(creo que su sentido es claro: las piedras, los ríos, las flores no son sino eso: piedras, ríos y flores); el segundo va así:
mas eu fico triste como un pôr de sol
para a nossa imaginação:
es decir “me quedo triste como una puesta de sol” y aquí el adverbio clave, clavísimo: “para nuestra imaginación”.
2.
pobre idiota timothy treadwell, protagonista de grizzly man, 2005, obra maestra (otra) de werner herzog, y uno de los seres humanos más exasperantes que han llegado al cine: se planta año tras año en una reserva de osos para “protegerlos” de sus predadores: los hombres, que en realidad son los demonios del propio treadwell. (la reserva, se nos hace saber, tiene sus guardianes y la caza ilegal está prácticamente erradicada ahí.) treadwell no entiende, no puede entender, los versos de caeiro: gracias a dios que las piedras son sólo piedras y que los ríos no son sino ríos y que las flores son apenas flores: él imagina que hay un alma en piedras, ríos, flores, fauna, y ese ejercicio de su imaginación lo condena a morir en las fauces de un oso. (iba a escribir “un oso inocente” pero me detuve a tiempo: no hay inocencia en un oso como no hay crueldad, depredación, amor, ternura, tristeza en un oso. gracias a dios los osos son apenas osos.)
3.
no sé si herzog ha leído a caeiro pero sé que sabe o que intuye que las puestas de sol son tristes únicamente para nuestra imaginación, que la belleza está en el ojo del cineasta –o del fotógrafo o del pintor–: no en el zorro sin sentido que corre entre el verde de la yerba o que rueda encima de ella. (iba a escribir “que rueda feliz encima de ella” pero también me detuve a tiempo.) y sé que lo sabe porque descubrió esa belleza en un minuto y medio de video grabado por timothy treadwell, le agregó una guitarra y nos lo mostró cargado de inocencia, amor, ternura, tristeza y dicha, todas esas cosas que los animales, las flores, los ríos, gracias a dios, no pueden intuir porque son sólo esa cosa que son. es un minuto y medio por el cual ya valen, para mí, cualesquiera centenas, millares de minutos perdidos en una sala de cine o frente a la televisión, idiotizado, los últimos diez años de mi vida. disfrutad (si no se ve, clic aquí):
el primer acto de atonement coquetea con el aburrimiento. la casa donde habita la familia tallis oculta un montón de cosas que, más que curiosidad, da un poco de flojera averiguar. ante semejantes dudas, la belleza y el ojo minucioso tienen la respuesta. el celuloide, a punto de envejecer o de flotar, captura cuadros que se repiten después de salir de la sala: un desfile de animales:
o la precoz emotividad de una niña; su astucia de zorros; su máquina de escribir, que es también un instrumento musical que escribe con golpes la memoria:
la historia (con mayúscula, no la trama de la película) corre debajo de la casa, como un río de sangre. el punto está claro: la guerra extiende sus largos y afilados dedos hasta despojar a los niños de sus vestidos de niños, dejándolos desnudos, a la voluntad de aquéllos que se quedaron en casa. y el amor purga un pecado que jamás cometió.
entonces la cámara gira hacia su espalda y mira lo que sucede afuera. no podía ser de otra manera: un hombre ha sido arrancado de los brazos de su novia ··la novia más bonita que hay··, de su vestido verde ··el vestido en pantalla más hermoso desde hace mucho··, de su amplia disposición a ser amada. ahora él camina largos caminos de fábricas abandonadas y polvo quel sol no se atreve a transparentar. le recita un poema en verso a cecilia, la mujer que tuvo que dejar atrás, que dice más o menos así.
pero acuérdate: si no pudiste escapar de los dedos de la guerra, menos podrás hacerlo de su boca furiosa, babeante, esa que relee los libros más aciagos de la biblia. simplemente no puedes hacerlo, porque hay otros 100 mil hombres esperando a escapar también. ya lo había dicho brueghel:
y puede ser dicho de nuevo ··ahora con una cámara que gira a punto de vomitar··: nadie sale de las fauces de la historia. nadie.
para comenzar la serie de listas con nuestros momentos favoritos de la década, una querida (pa nosotros, al menos) obsesión de cinécdoque: las mejores secuencias de créditos. en orden cronológico 2000-2009:
ginger snaps (2000)
dir. john fawcett
horrorosa, mórbida y al mismo tiempo juguetona. todo es broma, mamá, ¿no sabías?
catch me if you can (2002)
dir: steven spielberg; diseño: kuntzel + deygas
guiño al gran saul bass, uso elegantísimo de la tipografía, música de lo cool a lo seductor a lo apenas paranoico. deliciosa.
update {hat-tip: kolinazo}: panic room (2002)
dir: david fincher; diseño: picture mill
otra clara revisión de saul bass (en este caso, de los créditos de intriga internacional; las dos se han visto en cinécdoque: clic) la afilada secuencia de créditos de panic room se fascina con el acero, el concreto y el cristal en un extraño, frío ayuntamiento de tipografía y arquitectura. como en el caso de watchmen (ver abajo), es lo único que vale la pena de la cinta.
dawn of the dead (2004)
dir. zack snyder; diseño: kyle cooper
un brillante combinado de información, pavor y fin de mundo. the man came around, el apocalipsis fue antier: sucedió mientras dormías.
kung fu panda (2008)
dir: mark osborne, john stevenson; diseño: james bexter animation
el universo onírico del sensacional po casi se lleva la película. no hay ámbares, rojos, amarillos más vivos que éstos.
watchmen (2009)
dir: zack snyder; diseño: yu+co
hay que reconocérselo al chambonsísimo zack snyder: el wey sabe elegir buenos diseñadores para sus secuencias de créditos. acá la agencia yu+co aprovecha la obviedad de the times they are a-changin de bob dylan para orquestar un precioso desfile de páneles que son cine a punto de ser cómic.
coraline (2009)
dir: henry selick
coraline no es la obra maestra absoluta que quisiéramos que fuera: pero casi. algunas voces, algún número musical despampanante, el diseño de algunos personajes, el pasaje al infierno doméstico que está del otro lado de la puerta. eso y la secuencia de créditos más bella de la década.
1. the sopranos (1999-2007)
creador: david chase
un momento clave de la década: los acordes de a3 : woke up this morning sobre tony soprano y el paisaje lateral de nueva jersey; entonces, en el debut de la cuarta temporada: las torres ya habían desaparecido. :o(
[perdonaréis la intrusa voz española al final. no había de otra.]
2. stranger than fiction (2006)
dir: mark forster
no es propiamente una secuencia de créditos: es un prólogo con tipografía a la solitaria vida de sus protagonistas: un contador y su reloj. pero es lánguida y muy bella.
3. fully flared (2007)
dir: spike jonze, ty evans, cory weincheque copio a gabo desde acá: “lo que debería ser una humilde intro para un video de skatos famosos ensayando sus mejores acrobacias se convierte en una pequeña síntesis van santiana de la más abrumadora belleza. de repente el muro de un parque estalla y emerge un joven cubierto de polvo; de repente cada uno de los rincones del parque estallan y el mundo los mira como si fuera cosa de todos los días: los héroes no lo son entre ellos mismos y nosotros miramos con un asombro fatal y tierno.”